El base del Surne Bilbao aprovecha el parón FIBA para preparar el preclasificatorio del Eurobasket 2029 vestido de rojiblanco
Translate
Mostrando entradas con la etiqueta Athleticzales famosos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Athleticzales famosos. Mostrar todas las entradas
sábado, 21 de febrero de 2026
Harald Frey presume de sentimiento Athletic desde Noruega
Artículo publicado por Aitor Echevarría en el diario El Correo el 20/02/2026
Harald Frey no desconecta. Ni del baloncesto ni de Bilbao. El base noruego de la franquicia de Miribilla ha regresado a su país natal con motivo del parón FIBA y su convocatoria con la selección de Noruega, pero incluso a miles de kilómetros de Miribilla mantiene intacto su vínculo con la ciudad… y con el Athletic.
El jugador continúa su puesta a punto para el preclasificatorio del Eurobasket 2029 ante Bulgaria. Lo hace bajo la supervisión de su manager, entrenador personal y amigo, Sindre Antonsen, que estos días ha compartido en redes sociales un vídeo del base trabajando en pista en Noruega. Un detalle no pasó desapercibido: Frey entrenaba con una camiseta rojiblanca.
El propio Frey no tardó en repostear el contenido en sus redes sociales con un mensaje claro y directo a la afición bilbaína: «Como siempre, Goazen Bilbao». Gesto que resume una vez más la conexión emocional que el jugador mantiene con el entorno desde su llegada hace dos temporadas.
Un athleticzale más
No es ningún secreto que el internacional noruego es un apasionado del fútbol. Desde que aterrizó en Bilbao ha acudido en numerosas ocasiones a San Mamés para animar al equip, siempre y cuando no coincidiera con el calendario de basket.
La temporada pasada, poco antes de la final de la FIBA Europe Cup, Frey protagonizó una imagen simbólica en Lezama junto a Aitor Paredes. Ambos intercambiaron camisetas (la del Surne y la del Athletic) en un gesto que reforzó ese puente entre Miribilla y San Mamés.
jueves, 16 de octubre de 2025
“El Athletic suena a familia y heroica”
Artículo publicado por Carlos Forjanes en el diario As el 16/10/2025
De su cabeza han salido algunas de las mejores bandas sonoras recientes (Furia de HBO, El cuerpo en llamas, en Netflix...) y viene de hacer doblete en el Festival de Cine de San Sebastián. Es Aitor Etxebarria (Gernika, 40 años), un polímata de la música. Lo mismo desde lo electrónico como DJ y productor con el alias El_Txef_A que editar un disco con el sello Primavera Labels (de Primavera Sound) y estar a punto de conquistar los escenarios americanos. Ahora firma algunos de los libretos musicales más interesantes para la gran y pequeña pantalla de los últimos tiempos. Y “para desestresar”, otra pasión nada disimulada, es muy del Athletic. AS se citó con él en Madrid para charlar distendidamente sobre su última incursión cinematográfica con la música de Karmele, del director Asier Altuna, actualmente en cines. Y, por supuesto, de esa vena tan athleticzale...
Viene de andar por el Kursaal en el Festival de San Sebastián con Karmele y también con la serie Zeru Ahoak (’Bocas de cielo’), la primera en euskera participando en la Sección Oficial. A eso se llama estar en un momento dulce...
Estoy muy contento, es verdad, porque la primera cosa que hice para una película fue hace diez años... Jamás habría imaginado que iba a estar con dos trabajos en la Sección Oficial. Y ya he cerrado películas para el año que viene, una de ellas internacional, que me hace mucha ilusión.
¿Animal de conservatorio o más bien autodidacta?
Desde pequeño mis padres me metieron en el conservatorio y estudié solfeo y piano, pero siempre he sido muy guindilla, me metí en la electrónica, entré en la escuela de cine... Volví a estudiar en pandemia que hice un un máster en composición para bandas sonoras en Berkeley (Estados Unidos). Siempre digo que no soy la excelencia en nada, pero que he estudiado muchas cosas distintas y eso me lleva a tener... un tacto diferente.
¿Y por qué el cine?
Recuerdo que en la escuela de cine en uno de los trabajos tuve que crear una banda sonora y fue un poco mal (ríe). Alguien no pudo hacer la suya y preguntaron: “¿Quién quiere hacer otra banda sonora?“ Y respond que yo. Ahí me dije, “Hostia, igual esto es que me gusta, ¿no?“. El profesor me dijo que se me había dado tan bien esa segunda que mejor no iban a tener en cuenta la primera... (ríe). Siempre me han dicho que mi música es muy cinematográfica.
La clave de su sonido es...
No sé, tengo bastante fluidez y rápidez en hacer sonoridades bastante interesantes desde mucho antes de ir, por ejemplo, a grabar con una orquesta a Bratislava, Madrid o Praga... Es esa mezcla de clásico, neoclásico y electrónica porque al final llevo cacharreando con los sintetizadores desde que tenía 16 años... (risas). Esa rapidez te la piden mucho para hacer series.
Su terreno, el de las bandas sonoras, no parece impermeable a la moda. ¿Hay presión para que todo suene a los compositores islandeses o a lo que hizo Cristóbal Tapia de Veer con The White Lotus?
En mi caso noto bastante libertad. Me dicen “propón tú, vamos a ver el guion qué estilo queremos, yo tengo en la mente esto, qué crees que podemos hacer...”. Siempre quiero hacer algo único, porque la música tiene tanto poder que si la cagas porque has hecho una copia de algo ya toda la serie va a atufar a eso y la gente lo nota... No busco la sonoridad Aitor, y eso es positivo, porque yo trabajo para la película y no para mi ego y para hacer siempre lo mismo. Es la película la que manda lo que yo tengo que hacer.
En Karmele tuvo que componer piezas para que los actores se las aprendiesen, ¿no?
Es una historia real y Txomin, el personaje protagonista de la película, fue un trompetista virtuoso, tocando en las mejores orquestas, en Nueva York, en Caracas... Y la protagonista Karmele, era enfermera pero le gustaba tocar el piano en casa. Tuve que hacer una preproducción de un año antes de grabar la banda sonora, creando composiciones específicas para que los actores las estudiasen e interpretasen. Eneko (Sagardoy), que es quien encarna a Txomin, tocaba el piano de pequeño pero tuvo que aprender a tocar la trompeta para Karmele. Un trabajo brutal. Venía todos las martes a mi estudio con un trompetista que le pusimos de profesor y componíamos las piezas que se iba estudiando, un toma y daca. Aprendió a tocar la trompeta en ocho meses. Milagros a veces de los actores, me quedo flipado (risas).
También fue un proceso de cierta ‘arqueología’ musical explorando épocas y estilos, ¿no?
Había algunas grabaciones y partituras de la época y luego hemos hecho algunas canciones que son originales mías pensando cómo serían en aquel entonces. Imaginando qué se tocaría en un club de jazz de París en los años treinta...
Menudo proceso, en tiempo y esfuerzo...
En ese año de preproducción cuando creas una pieza tiene que gustar, encajar y decir “Bien, aquí sí”, porque con las que salen en escena no hay vuelta atrás. No es como en postproducción que igual puedo crear una pieza diferente... no, está en boca del trompetista, está rodado, es lo que hay y no se puede cambiar.
A punto de tomar Nueva York
Me llama la atención que hace unos años editó un disco... con Primavera Labels, el sello del Primavera Sound.
Yo siempre intento hacer lo que me da la gana (sonríe). Para aquel disco fiché por una editorial de Londres que se llama Mute donde estaban Jóhann Jóhannsson, Max Richter, Depeche Mode... Cuand lo grabé dijeron, “Joder, este disco creemos que a Primavera Sound le puede interesar...”. Y entonces fue... como una coproducción entre Mute y Primavera Sound.
¿Y no tocó en el festival, en el Primavera?
Lo hicimos en el Primavera Pro. Pero en la pandemia nos íbamos a ir de gira guapa a Estados Unidos, estaba previsto que tocásemos en Nueva York en un sitio ultrabrutal con una ensemble de cuerdas. Estaba todo cerrado la gira del disco y se cayó todo. Joder. Eso lo poca gente sabe, pero estaba ese bolazo en Nueva York, también íbamos a pasar por Texas y más sitios... Pero llegó la pandemia y ‘pum’...
El Athletic y viajar en tranvía con De Marcos
Es Aitor Etxebarria un compositor con ‘guilty pleasures’ como “el country, me encanta John Denver” y que admira sobremanera dos nombres. El del fallecido maestro Jóhann Jóhannsson... y Julen Guerrero. Es momento de meter al Athletic en la charla.
Cada vez hay más clubes de fútbol que colaboran con músicos y en tres años es el 130 aniversario del Athletic, ahí lo dejo...
Sí, sí (ríe). La verdad es que algo muy ligado a mi aita, y a mi hermano. Recuerdo ir con 8 años a uno de los fondos de San Mamés y ahí empezó todo... Ahora compartimos un carné y cuando el trabajo me permite ir, me quita muchísimo el estrés. Me conecta a tierra. Ir con mi padre, comerme el bocadillo...
¿A qué suena el Athletic?
A familia, porque al final yo creo que sí que es un club diferente. Para mí jugar solo con gente de la zona, no hablo de ideologías ni nada, hablo de gente que vive en unos pocos kilómetros... es que un gol de un chaval que vive al lado de tu casa nunca me va a saber igual que uno de un súpercrack al que has fichado por muchos millones. Supongo que, por ejemplo, es lo que pasaba con Raúl en el Madrid. Un gol de alguien de la cantera es como la magia de antes. Y también me suena el Athletic a heroica. Porque mira que es difícil ganar con gente de tu entorno a los grandes. Es la épica de lo imposible.
Y del arraigo.
Hace poco iba en el tranvía y se puso a mi lado Óscar de Marcos con su mujer y sus hijos. ¡El capitán del Athletic! Es como decir “somos como vosotros, como todos, no somos superestrellas intocables”. Eso no pasa en otros sitios.
Del Txingurri Valverde qué me dice.
Que es muy musiquero, eh. Lo sé por un buen amigo, que falleció hace poco, que era íntimo suyo. Además Ernesto hizo fotos para Ruper Ordorika y para las portadas de sus discos. Ojalá se quedara en el Athletic para siempre, pero yo creo que va a venir Iraola. Entender la psicología de los directores y el equipo es muy importante para un músico. Valverde hace un enorme trabajo psicológico, de bienestar, de que nunca haya malos rollos.
Ahora que se le quitó el polvo a la gabarra, ¿con qué le gustaría que volviera a navegar la ría?
Una Liga es muy difícil... Ojalá un título europeo, el primero para el Athletic. Ya puestos a soñar, la Champions, pero una Europa League no estaría mal, llevamos varios años rondándola...
Aitor Etxebarria, autor de bandas sonoras como ‘Furia’ (HBO) y ‘Karmele’, ahora en cines, charla con AS de su momento dulce... y su pasión ‘athleticzale’.
miércoles, 28 de junio de 2023
sábado, 4 de febrero de 2023
Alex Txikon recibe el homenaje de San Mamés
Artículo publicado por Unai Muñoz en el diario Deia el 03/02/2023
Antes de comenzar el encuentro ante el Cádiz, San Mamés ha rendido un pequeño homenaje a Alex Txikon, que ha realizado el saque de honor ante la ovación de la grada. El Athletic ha querido homenajear así al alpinista de Lemoa, que hace menos de un mes hizo historia al hollar la cima del Manaslu (8.163 metros), la octava más alta del mundo, en una expedición plenamente invernal y sin oxígeno artificial, algo que ninguna expedición había conseguido hasta la fecha.
El vizcaino, que ha saltado al terreno de juego vestido con una camiseta rojiblanca vintage y ha saludado a todos los jugadores del Athletic, ha chutado a la portería gaditana y casi marca, algo que han aplaudido en ‘La Catedral’. También los más de 300 hinchas del Cádiz que han acudido al encuentro.
Fuente: Canal YouTube Athletic Club
El alpinista de Lemoa ha realizado el saque de honor en reconocimiento a su cumbre invernal al Manaslu
viernes, 2 de diciembre de 2022
“Nunca me he ido, y no me iré jamás de Bilbao”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Diciembre de 2022 del periodico Bilbao
Su primera etapa escolar comenzó en Urdaneta. De aquella época y del colegio guarda innumerables recuerdos y todos buenísimos. Los primeros amigos, el equipo de fútbol y sus ilustres entrenadores, los partidos de eskupilota en el frontón pequeño también llamado “botxo” y los nervios previos a los exámenes. Todos estos recuerdos, y más, rebrotan cuando se vuelven a juntar los amigos y reabren el ciclo infinito de “batallitas y recuerdos escolares”.
Gaizka reparte sus primeros recuerdos a partes iguales entre Bilbao y Plentzia. Siempre acompañado de su hermano Ander. Recuerda los días perfectos en el PIN, a donde les llevaba su tía Izas. Sus subidas a Artxanda en el funicular con su aitita Juan Luis, no sin antes degustar las quisquillas y magurios del desaparecido Bar Pedro y volver a casa de amama Bego donde les esperaba en casa con una “cazuela de quitar la boina”. Y aquellos viernes que bajaba como una bala del autobús para salir corriendo en dirección al “parque de los patos” para después ir a la tienda de su ama Begoñe en Máximo Aguirre, Arbiotxan, donde les estaba esperando con las maletas listas para ir de viaje en dirección a las pistas de esquí, a Cambrils, a Benidorm, o a tantos y tantos lugares que visitaban.
En 2013 comenzó la carrera de ingeniería en la Escuela de Ingenieros de Bilbao, coincidiendo con la despedida del viejo San Mamés. Al igual que le pasó con Urdaneta, recuerda como una época de fábula y de constante aprendizaje del equilibrio entre libertad y disciplina. Allí conoció a nuevos amigos con los que visitaba diferentes rincones de Bilbao: Casco Viejo, Pozas, Olabeaga, Bilbao La Vieja, no sin antes pasar, también con ellos, bastantes horas en la biblioteca.
Desde hace pocos meses, desde abril de este mismo año, Gaizka se encuentra trabajando en Rotterdam. “Me salió una oportunidad irrechazable y vine aquí a trabajar como ingeniero mecánico en la industria de la eólica offshore, de la mano de GustoMSC”.
“Se vive bien. Bilbao y Rotterdam son ciudades similares en su funcionamiento”, reconoce, aunque es inevitable echar en falta la parte social. Para Dobaran, “Rotterdam es una ciudad impersonal”. Por supuesto, la parte gastronómica es otra de las cosas que echa en falta, pero Gaizka lo arregla poniéndose el delantal para intentar sorprender a sus amigos holandeses con recetas vascas y saciar también el apetito de sus amigos Markel –de Leioa– y Enrique –de Zumarraga–, que llegaron también a Rotterdam con las becas Beint del Gobierno Vasco para trabajar en el sector logístico.
De San Mamés no se olvida cuando le llevaba su aita Iñaki, y subía las escaleras de la puerta 37 agarrado a la barandilla de reja. Ver el césped verde lima y la red de la portería Norte. “Para mí, el Athletic es la máxima representación de un pueblo y sus valores. La comunión es perfecta entre jugadores y afición. Todos comparten la misma idea, el mismo sentimiento. Eso es único, solo pasa aquí. Es decir, si el jugador no hubiese sido jugador, estaría en esa misma grada”.
Gaizka suele volver a Bilbao cada tres meses. Necesita volver a escuchar nuestro vocabulario bilbaino, “¡Aupa!”, “¿Picamos algo?”, “¿Qué quieres tomar?”… y volver al frontón para agarrar la pala.
Pero lo mejor que le puede pasar, “la máxima”, como comenta, es una comida en el txoko con la kuadrilla, repertorio de bilbainadas y a San Mamés a ver al Athletic.
“Volveré a Bilbao sin ninguna duda. Nunca me he ido y no me iré jamás”. Gaizka tiene aquí a toda su familia, aunque reconoce que en estos momentos se encuentra en un momento de formación y de crecimiento profesional. “Es una oportunidad de oro en un país puntero y una industria actual y con futuro, pero cuando considere volver, lo haré”.
Ingeniero mecánico en Rotterdam
Gaizka Dobaran Amezua (Bilbao, 1995), llegó al mundo en la Clínica San Sebastián de Deusto.
jueves, 3 de noviembre de 2022
“Qué suerte tenemos de vivir en Bilbao”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Noviembre de 2022 del periodico Bilbao
Iñigo tiene buenos recuerdos de aquellos años y del colegio, aunque más que de las clases y profesores, recuerda cómo jugaba con sus compañeros cerca del frontón, al lado de los campitos de fútbol cinco, las canchas de baloncesto y de la pista de hockey.
En 2016, comenzó en Sarriko pero pronto cambió de lugar para comenzar la carrera de Marketing y Gestión Empresarial en la Cámara de Comercio de Bilbao.
De estos años universitarios Iñigo recuerda sus salidas con la cuadrilla por Areilza para después pasar a Pozas y, si al día siguiente no había clase, las noches fiesteras en Budha o en el Moma.
En 2020, tras acabar la carrera, Iñigo Rodríguez busca experimentar nuevos retos, conocer otros países, así que decide marcharse a Belfast (Irlanda del Norte) con una beca de la UE. Hoy en día, Iñigo trabaja en Fortis Marketing LTD donde es Asistente de Marketing, creando contenido online para redes sociales y páginas web. En el apartado off-line, Iñigo mantiene un trato diario con los clientes para analizar los objetivos a corto y largo plazo para posteriormente implementar las acciones y estrategias a llevar a cabo para cumplir los objetivos.
Reconoce que Belfast es totalmente diferente a Bilbao. “Los planes aquí no son como los de allí. Se mueven más por casas ya que el tiempo tampoco ayuda mucho y cuando salen van al pub donde se puede hacer de todo. Beben y comen mientras ven la jornada de la Premier League o de rugby cuando hay partido. Incluso la forma de las casas donde viven es muy diferente a las nuestras. En Bilbao estamos más acostumbrados a vivir en piso y aquí raramente vas a encontrar a gente viviendo en ellos en la ciudad”.
Iñigo vuelve a su casa, a Bilbao, dos veces al año para visitar a la familia, reencontrase con la cuadrilla, disfrutar de su ciudad y darse cuenta de “la suerte que tenemos de vivir en Bilbao”.
Pero lo que más le gusta es estar con sus “amigos y tomar algo por el Casco Viejo, Pozas, mercado de la Rivera y, si alguien se anima a salir, pasar por el Stereorocks, Backstage, etc. También los días que hay partido ir como siempre a La Catedral a animar y tomar un par de cervezas en la previa”.
No se olvida Iñigo de su amama Rosario, más conocida en la familia como Txari, y de su tortilla de patata –que no perdona– y echa de menos en Belfast, al igual que las alubias con chorizo, la morcilla con pimientos y el marmitako.
Una de las grandes aficiones de Iñigo Rodríguez es el Athletic. “Para mí es más que un equipo. Todos los bilbainos nos identificamos mucho por su tradición e identidad y porque jugamos con gente decasa”. Comenta también que, viviendo en el extranjero, se sufre más viendo los partidos de los rojiblancos. “No hay mucha gente del Athletic aquí y estando solo lo vives con algo más de intensidad que si estuvieras en el campo”.
Uno de los mejores recuerdos de San Mamés y de su Athletic, es el cuatro a cero que le endosó al FC Barcelona en el primer partido de la Supercopa el 14 de agosto de 2015, que días después –el 17 de agosto–, el quipo rojiblanco empató a uno en Barcelona con gol de Aritz Aduriz y se proclamó Campeón de la Supercopa.
Lo que también tiene claro es que tarde o temprano volverá a Bilbao. “En un futuro tengo intención de volver. Allí tengo a mi familia y amigos, pero de momento aquí estoy a gusto”.
Íñigo Rodríguez trabaja de Asistente de Marketing en Belfast
Iñigo Rodríguez García nació en Bilbao, por supuesto, el 3 de julio de 1994 en el Hospital de Basurto. Sus aitas Jesús y Heike –su ama es alemana–, decidieron que cursara sus primeros estudios en el colegio Andrés de Urdaneta.
domingo, 2 de octubre de 2022
Fui, soy y seré del Athletic hasta el final
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Octubre de 2022 del periodico Bilbao
De Jesuitas recuerda los partidos, también de fútbol, que se jugaban en el patio, “se jugaban cinco partidos en el mismo campo a la vez”, de la evolución de toda su cuadrilla, de la edad del pavo “nos convertimos en unos adolescentes insoportables”, y de sus visitas a la casa de sus aitites –Antonio y Victoria– que vivían enfrente de Jesuitas y de los veranos inolvidables en Bakio.
Aficionado al fútbol, comenzó a jugar a hockey y consiguió dos ligas y dos copas vascas seguidas. Ignacio y otros compañeros fueron seleccionados para realizar unos entrenamientos con la selección española debido al nivel que mostraron durante esos años y seis de esos doce integrantes de aquel equipo magnífico componen hoy en día la cuadrilla de Ignacio.
En el año 2012 llegó a la Universidad para estudiar Derecho Económico. Luego realizó un máster de acceso a la abogacía y a posteriori fue seleccionado para el programa BEINT consistente en un máster en comercio internacional y una estancia en el extranjero durante dos años.
De aquellos felices años universitarios Ignacio no se olvida de la cuadrilla, “teníamos una lonja en la calle Fernández del Campo con todas las comodidades: futbolín, ping pong... era nuestro lugar de reunión”.
En el año 2020 abandona Bilbao para ir a Praga a trabajar en la Oficina de BasqueTrade and Investment (SPRI) como parte de la beca del Gobierno Vasco a la que accedió. Al terminar la beca, Amazon le contrató y actualmente es el Coordinador Logístico de Transporte en el centro de operaciones de la ciudad. “Mi equipo se ocupa de todo lo relacionado con los camiones y transporte que van desde Países Bajos hasta Eslovaquia”.
Gabiola reconoce que en Praga se vive estupendamente. “El idioma es una barrera porque aprender checo es increíblemente complicado, pero todo el mundo habla inglés. Hay una comunidad internacional muy grande de gente que se ha movido a trabajar aquí por las buenas oportunidades que hay. La cerveza es barata y la ciudad es preciosa”. En esta ciudad de cuento a Ignacio le gusta correr por el río Vltava (en castellano, moldava), “me ayuda a desconectar después del trabajo”.
“La diferencia entre invierno y verano es abismal. En invierno las calles están vacías por el frío y todo el mundo se refugia en los bares. En verano la gente se echa a las calles y hay conciertos en muchos puntos de la ciudad. Salen muchos más planes. Es típico ir a Naplavka a beber unas cervezas en la orilla del río o ir a Riegrovy Sady a ver las puestas de sol y disfrutar de la tarde tumbado en la hierba. La vida nocturna tiene un montón de alternativas, pero lo que más se lleva es la música electrónica, copiando a menor escala el estilo de Berlín”.
La principal diferencia con Bilbao la encuentra en la lejanía a la costa. “Aquí tenemos que conformarnos con ir a lagos que hay a las afueras de la ciudad. Otro punto a favor de Bilbao es la gastronomía. No hay color”.
Gabiola suele volver a casa cada seis meses, navidades, Bilbao BBK Live y Aste Nagusia para disfrutar de la familia y de sus amigos. Eso sí, lo primero que necesita es comer acompañado de su ama María y de sus dos hermanas la merluza con pimientos rojos de su aita César. Después de la comida familiar ya es tiempo para la cuadrilla, “suelo ir a Pozas, al salón de juegos de Concha a por un pincho de tortilla “meona”. Al Eme a por una torre picante, al Sorginzulo a por un pincho de calamar, unas rabitas en el Bahía, una croqueta donde Gabi... caprichitos que se echan de menos en el extranjero”.
Para Ignacio el Athletic es una religión. “Crecí en alameda Urquijo 85, en los aledaños de la antigua catedral. Mi padre es del Athletic desde que nació y me lo inculcó desde que era un chaval. Llevo más de veinte años de socio. Fui, soy y seré del Athletic hasta el final”. “¿Volver a Bilbao? Estoy en Praga por motivos laborales, pero soy bilbaino de corazón. Claro que volveré a Bilbao. No sé si más pronto o más tarde, pero volveré. Eso seguro”.
Ignacio Gabiola Lázaro, Coordinador Logístico de Transporte para Amazon en el centro de operaciones de Praga
Ignacio Gabiola Lázaro (Bilbao, 1994), nació en la Clínica Doctor San Sebastián de Deusto. Estudió en Karmengo Ikastola y Jesuitas antes de pasar a la universidad. De aquellos primeros años en la ikastola recuerda a sus andereños Pilar, Gurutze y Raquel, y de los partidos de fútbol en la plaza Indautxu mientras sus hermanas Begoña y María saltaban a la cuerda.
jueves, 4 de agosto de 2022
“Hecho de menos Aste Nagusia”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Agosto de 2022 del periodico Bilbao
De aquellos primeros años Ander recuerda jugar a fútbol en la plaza Indautxu y el inicio de la pesca en la ría de Plentzia junto a su aitite Esteban y también las visitas a la tapicería familiar en la calle Zabalbide de sus aitites Manolo y Marisa.
Además de estudiar, Ander opina que sus mejores recuerdos de aquellos años fueron “cuando jugaba a hockey patines en el Loyola. Tuvimos unos años buenísimos en lo competitivo, ganando varias ligas y copas y llegando a un par de Campeonatos de España, pero lo mejor sin duda fue el ambiente que se forjó en aquel vestuario durante catorce años”. Además del deporte, Ander, como todos los jóvenes de su edad, salía con la cuadrilla y no se perdían ni una fiesta.
Sus aitites Maribel y Esteban (exprofesor del Colegio Santiago Apostol) y sus aitas Bego y Txema le enseñaron que los veranos se pasaban en Gorliz junto a su hermana Leire. Y, a día de hoy, Ander no descarta en absoluto vivir allí.
Estudió Geología en la UPV/EHU, después, pasó de Bilbao a Barcelona para hacer allí un máster en Geofísica.
“Me fui a Manchester en el año 2018 para hacer un doctorado en Geología/Geofísica de ‘deep-water’, tratando de entender el clima hace unos cuantos millones de años, las profundidades marinas y sus corrientes que transportan nutrientes, sedimentos y desgraciadamente hoy en día, microplásticos”.
Ander trabaja en la Universidad de Manchester como investigador y asistente de profesor en el grado y máster de Ciencias Ambientales.
“Manchester es una ciudad apasionante y llena de vida, donde la música y la fiesta está en cada esquina y su gente es muy acogedora, divertida y multicultural”.
Comenta que Bilbao es una ciudad fantástica y muy moderna donde se cuidan mucho los detalles y el estado de las calles. En Manchester, en cambio, todo es más gris, y no solo por el color del cielo, que también. Algo que no echará de menos de Manchester es la lluvia. “Creo que este año el verano cae un miércoles”.
Pero no todo es mal tiempo, su oferta de ocio es excepcional. “Siempre hay conciertos, todos los días de la semana desde grandes teatros a bares de 30 m2. Y si algo tienen en común estas dos ciudades es su pasión por el fútbol”.
Antes de la pandemia Ander solía regresar a Bilbao cada dos meses, “nunca viene mal pasar por ‘boxes’ a recargar pilas”.
De Bilbao y alrededores, lo que más le gusta es la calidad de vida que ofrece: playa a menos de media hora, infinidad de montes y espacios naturales y una oferta gastronómica que es difícil de encontrar en muchos otros lugares. Es curioso, o no, pero lo primero que hace Ander al regresar a Bilbao es “disfrutar de la explosión de alegría de mi perra Kala al verme entrar por la puerta y bajar a tomar algo con mis amigos”.
Desde Manchester a Ander le da rabia perderse los grandes eventos como el Bilbao BBK Live o Aste Nagusia pero estar lejos de su familia y amigos es lo que más le cuesta. Cuando invita a amigos que no conocen Bilbao, Ander les enseña la Ría y los lleva a la costa “especialmente al Geoparke entre Deba y Zumaia”.
Este bilbaino, como no podía ser de otra manera, es del Athletic. “Es difícil no serlo siendo de Bilbao y aquí en Manchester he podido disfrutar de unos partidos espectaculares. La Premier League es especial. Suelo ir con el Manchester United pero no dudo un segundo en cambiarme la chaqueta roja por la azul si al otro lado de la ciudad hay un partidazo”. Para Ander el Athletic simboliza “el orgullo de ser euskaldun y no agachar la cabeza frente a rivales, a priori, más fuertes”.
Ander no tiene ninguna duda, “volveré a Bilbao. No sé si será en poco tiempo o habrá alguna otra aventura de por medio, pero volveré a Bilbao”. ¡¡¡Si es así… nos veremos en Gorliz!!!
Ander Martínez, investigador doctoral y asistente de profesor en la Universidad de Manchester
Ander Martínez Doñate (Bilbao, 1994), vio la luz bilbaina en la clínica San Francisco Javier. De niño comenzó a estudiar en Karmengo Ikastola para pasar unos años después a Jesuitas de Bilbao.
miércoles, 6 de julio de 2022
“Mi vida está en el Botxo”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Julio de 2022 del periodico Bilbao
De aquellos primeros años de vida recuerda su casa en el último portal de alameda Urquijo, frente a San Mamés, donde aún recuerda el bullicio de los partidos en la Catedral, el ambiente que veía desde su balcón y escuchar los goles desde su cama.
En 2012 se trasladó a Madrid para continuar sus estudios. Realizó un doble grado de Publicidad, RRPP, Marketing y Gestión Comercial. Al terminar, decidió continuar estudiando y terminó ADE.
Durante ese periodo de tiempo regresa todos los veranos a Bilbao para ver a su familia y hacer prácticas. Trabajó en ORC Branding, Last Tour y PGF AttesT y desde hace cuatro años trabaja en Accenture (Madrid) donde se dedica a la consultoría de estrategia digital.
Lo primero que hace Sandra Muro al llegar a Bilbao es ir de poteo y comerse un pintxo, “El terraceo y las tapas de Madrid, no están mal, pero no es lo mismo”. Del Botxo le gusta su ambiente, sus calles, y la comodidad de ir andando a todas partes. También su cercanía a la naturaleza. “En un mismo día puedes subir al monte y bañarte después en la playa, eso es un lujo”.
Le encanta la vida bilbaina, su gente, los bares, las fiestas, la oferta cultural que cada vez es mayor, el Casco Viejo, el paseo de Abandoibarra, Ripa, mirar el Botxo desde Artxanda… “el orgullo que todos los que somos de Bilbao sentimos, cuando nos encontramos fuera, está justificado”.
“Vivir en una gran ciudad como Madrid y tan impersonal tiene su gracia, pero siento que me falta una gran parte de mí cuando no estoy en Bilbao”.
Comenta Sandra que lo más bonito de volver a Bilbao es ver que la ciudad está en constante evolución, adaptándose a la ciudadanía, resucitando zonas y dándoles vida: la zona de Olabeaga, la antigua fábrica de Artiach de Zorrotzaurre, San Francisco…
“Me encanta ver cómo se llena Bilbao cuando se celebra el Bilbao BBK Live, o cualquier otro evento multitudinario que da a conocer nuestra ciudad a nivel mundial”.
Muchas veces a Sandra le toca hacer de guía para todos aquellos amigos y amigas que vienen a Bilbao por primera vez. “Nadie se marcha sin haber probado una gilda, el pintxo de txangurro del Globo, el sándwich del EME, la carolina, el pastel de arroz y el bollo de mantequilla... Nunca vuelven con hambre”.
Por supuesto, les enseña San Mamés, Abandoibarra, Guggenheim, continúan por la Ría hasta llegar a la plaza Nueva, visitan el Gure Toki, su bar favorito; Barrenkale, Somera, Mercado de la Ribera, cruzan a Marzana, suben hasta Ledesma y terminan en Pozas. Para Sandra Muro, “el Athletic es mi pasión, un sentimiento, es más que fútbol”.
“¿Un recuerdo, un momento? Me quedo con todos y cada uno de los partidos que disfruto con mi amama en San Mamés, donde verle disfrutar, animar y sonreír para mí es ganar”.
“Sin duda volveré a Bilbao, mi vida está en el Botxo”.
Sandra Muro, consultora de estrategia digital
Sandra Muro (Bilbao, 1994) comenzó sus estudios en Karmengo Ikastola para después continuar en Jesuitas.
jueves, 2 de junio de 2022
“La vida de un bilbaino siempre está ligada al Athletic”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Junio de 2022 del periodico Bilbao
Recuerda como Ibarrekolanda era un pueblo donde todas las familias se conocían. “Era un barrio muy especial”, solían hacer vida en Arangoiti, y “bajar a Bilbao” suponía pensárselo dos veces.
Jugó a fútbol en el San Ignacio entrenado por José Venancio. Recuerda como bajaban a entrenar entre huertas y monte. “Para nosotros era como cruzar una selva”.
Muy pronto, a los dieciséis años, por necesidades familiares, comenzó a trabajar. Su primer destino, de este trotamundos de la hostelería, fue la heladería Alaska. Por allí vio pasar a “Arzallus, Anasagasti, Andoni Cedrún… yo me ponía muy nervioso al atenderles”. Y, de heladero pasó a camarero en el bar Carlos de Bilbao La Vieja, hasta que le tocó hacer el servicio militar en Mungia donde entró en cocina para dar de comer, entre otros, a Julen Guerrero y Carlos García.
Al terminar la mili llegaron más trabajos tras la barra, pero el gran cambio llegó cuando, en 1999, el Athletic jugó contra el Valencia en San Mamés. Al finalizar el partido se encontraron con un grupo de valencianas que habían venido a ver el encuentro. En ese momento, el corazón le golpeó fuerte y se marchó a Alicante para intentar conquistar a una de aquellas aficionadas. Comenzó a trabajar en el restaurante Nou Manolín, donde conoció a todos los famosos que estaban de paso. “Miguel Bosé, Coronado, Marta Sánchez, Concha Velasco, Garci, directivos del Barça, del Real Madrid, Fran Rivera, Manuel Caballero y Esplá, que siempre me regalaba dos entradas para mi aita cuando toreaba en Aste Nagusia”. Años después se fue a cocinar al Aeropuerto de Valencia hasta que nació su hija Leire. Desde 2004 es el cocinero del Colegio Palma en Paterna.
Siempre que llega a Bilbao, Fernando entra por Sabino Arana para pasar por el campo de San Mamés y santiguarse. San Mamés es la Catedral. “No perdono salir con mis amigos y visitar el Sorginzulo de Iñaki. Volver a mi barrio, a Ibarrekolanda y subir a Artxanda para ver Bilbao. En mi casa tengo una fotografía de dos metros sacada desde Artxanda para no olvidarme de donde vengo”.
Desde muy joven participó en concursos radiofónicos, sobre todo en los de Radio Popular como Pasa la bola donde terminó teniendo una profunda amistad con el difunto José Iragorri. Fernando pasó de ganar concursos a ser tertuliano y comentar partidos de su querido Athletic. “El Athletic es todo. Alegrías, lloros, disgustos, felicidad, sentimiento… la vida de un bilbaino siempre está ligada al Athletic”.
Fernando sabe que en estos momentos es muy difícil volver a Bilbao. Allí están sus dos hijos, ellos le necesitan y él también los necesita. “Pero volveré. La vuelta a casa no se puede descartar”.
Fernando Santamaría, cocinero
Fernando Santamaría (Bilbao 1974), nació en la Maternidad de Bilbao. Comenzó su vida en Ibarrekolanda, en la calle Txakoli y comenzó a estudiar en el Colegio Público de Prácticas que se encontraba en Enekuri.
martes, 3 de mayo de 2022
Pienso diariamente en el Athletic
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Mayo de 2022 del periodico Bilbao
De aquellos primeros años no se olvida de la Cervecera de Deusto, de los pollos y de los bocadillos de salchicha y de la panadería de Pepín, que tenía el póster del Athletic de la temporada 1992-93, y que con ocho años se aprendió perfectamente la alineación, que aún hoy recuerda.
Con veintitrés años se trasladó a Madrid para estudiar un Master de Urbanismo y ordenación de Territorio en la CEU San Pablo y nada más terminar, comenzó su carrera profesional en el Despacho de Garrigues.
A finales de 2009 cambió de despacho para trabajar en Baker & McKenzie abogados, tres años más tarde fichó por GTA Villamagna Abogados y en 2016 sacó la oposición para ser letrado en el Banco de España, donde actualmente es responsable de la Unidad Interna en el Departamento Jurídico.
Álvaro Arbizu, lleva quince años en Madrid, pero siempre que puede y le permite su trabajo viene a Bilbao, generalmente haciendo coincidir su fin de semana con el partido del Athletic en San Mamés. “Desde la pandemia es un poco más fácil estar en Bilbao. Teletrabajamos dos días a la semana y suelo hacerlos coincidir en viernes y lunes para estar cuatro días”.
Destaca la impersonalidad de Madrid respecto a Bilbao, “aquí no es tan fácil encontrarte con un conocido”, y disfruta de la independencia que en ese sentido le proporciona la capital madrileña. A Álvaro, paseante solitario, le encanta caminar y observar la ciudad caótica y estresante en la que le ha tocado vivir. Largos paseos por la Gran Vía, plaza de España, Fuencarral intentando encontrar su sitio, imprescindible para sobrevivir en una gran ciudad y se desahoga, todas las tardes, en los entrenamientos de boxeo.
Cuando llega a Bilbao vuelve a sentir la sensación de humedad, del aire puro, la brisa junto al mar, el verde que tanto le falta en Madrid, “necesito visualizar el verde”, comenta.
Lo que no perdona Arbizu es el pintxo de merluza en la cafetería Olimpia, ni los pintxos del Mugi en Pozas donde se vuelve a encontrar con su cuadrilla bilbaina.
Sus horas de ocio las divide entre el Puerto Viejo de Algorta, imprescindible el bar Itxasbide, paseos por Zugazarte, recorridos junto a la Ría y el poteo por el centro de la capital bilbaina. Estoril, Huevo Frito, La Viña de Judas, recién reinaugurada como La Viña de Abelardo, el restaurante Abando y el Txocook también se encuentran entre sus preferencias. “¿El Athletic?, el Athletic es muy importante. Pienso diariamente en él”. Socio desde muy niño recuerda como si fuera hoy el primer día que su aita le llevó a San Mamés. “Fue el 18 de febrero de 1993, en el amistoso contra el Milán de Capello. El Milán llevaba 55 partidos sin perder y nosotros le ganamos 2-0 con Jupp Heynckes de entrenador. Mi aita me compró un gorro rojiblanco y una trompeta”.
Recuerda también su encuentro con Heynckes en el Eroski de Leioa, y como el entrenador le firmó un autógrafo.
Álvaro viaja habitualmente a los desplazamientos del club rojiblanco. Sevilla, Valencia, Barcelona… “Desde Madrid es más sencillo desplazarte y siempre que puedo allí estoy para ver al Athletic”. Confiesa también, que cuando le toca ver el partido por televisión, esas dos horas son como estar en Bilbao, “es un bálsamo, recuerdo de dónde soy, de dónde vengo y me traslada a mis orígenes”.
“¿Volver a Bilbao? Me encantaría, pero no es sencillo en estos momentos, por mi puesto de trabajo”.
Álvaro Arbizu Campo, responsable de la Unidad Interna en el Departamento Jurídico del Banco de España
Álvaro Arbizu Campo (Bilbao, 1984), nació en la clínica Guimón. Muy pronto sus aitas, Goyo y María José, le llevaron a vivir a Deusto, a la calle Blas de Otero, donde disfrutó de su niñez hasta los diez años antes de irse a vivir a Getxo. Estudió en Urdaneta y a los dieciocho años comenzó sus estudios en la Universidad de Deusto donde se graduó en Derecho Económico.
martes, 5 de abril de 2022
“El Athletic no es solamente un equipo de fútbol”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Abril de 2022 del periodico Bilbao
Muy pronto comenzó a compaginar los estudios con el balón. Entrenamientos en Lezama para intentar conseguir su primer objetivo, ser futbolista profesional y a la vez, terminado el bachillerato, comenzar los estudios de ingeniería en la Escuela de Ingeniería de Bilbao para conseguir su segundo objetivo, ser ingeniero. Y por curioso o excepcional que nos pueda parecer, Álex Quintanilla ha conseguido sus dos metas.
Comenzó su carrera futbolística en el Athletic, fue cedido al Portugalete, volvió al Bilbao Athletic, se marchó al Alavés, Valencia Mestalla, Barakaldo, Almería, Mirandés, Córdoba, Ibiza y Gimnástic de Tarragona, donde lleva jugando desde 2020.
No olvida su salida de Athletic, pero Álex continúa siendo del club rojiblanco, “cuando vives fuera sacas más el orgullo de ser del Athletic”. No puede soportar que le llamen el Bilbao, y reconoce que “el Athletic no es solamente un equipo de fútbol, es algo mucho más grande”.
Recuerda cómo jugando en el segundo equipo del Valencia fue convocado para el primer equipo justo el día que jugaba en San Mamés. Saltó al césped nervioso, al estadio de su Club, pero con un escudo diferente. Se sentó en el banquillo, comenzó el partido y a los seis minutos se lesionó el central. Valverde, entonces entrenador del Valencia, le mandó calentar junto a Angulo. Más nervios, sus aitas y su hermano Ibon estaban en la grada, también sus amigos…, salió Angulo al césped, Álex volvió al banquillo, pero aquellos minutos los tiene muy bien grabados en su memoria.
Como ingeniero, realizó sus primeras prácticas en Enegas (empresa de Redes de Fluidos y Sistemas de Combustión) y a día de hoy es uno de los socios. “No es fácil compatibilizar el trabajo de futbolista con el trabajo como ingeniero, requiere muchísima disciplina”, pero Álex lo ha conseguido. Recuerda sus últimos exámenes de carrera en la Universidad de Valencia y cree que, en los últimos años, las universidades han cambiado. Ahora les facilitan el estudio a aquellos estudiantes que, como él, tienen que vivir en varias ciudades por motivos profesionales.
“Bilbao es mi casa, donde me siento cómodo. Cuando vives fuera te acuerdas de la familia, de la cuadrilla… te has criado con una cultura determinada y, fuera, no la tienes”, pero Álex Quintanilla visita mucho su casa. Cuando viene a Bilbao le gusta cruzar la ciudad, dar unas vueltas para comprobar que todo está en el mismo lugar que la última vez. Una vez instalado, su primer destino es ir a comer unos triángulos del EME y una tortilla en el Salón de Juegos Concha 1. Es inevitable también una cañita en Pozas con los amigos de toda la vida, y una hamburguesa en el Florida. Pero no todo es comer, también le gusta pasear por la Ría y visitar Azkuna Zentroa.
Cuando termine la Liga, se instalará, como lo hace desde niño, con su familia en Górliz. Familia, amigos, playa y su trabajo en Enegas. Álex tiene las cosas claras, cuando deje el fútbol volverá a Bilbao.
Álex Quintanilla, futbolista e ingeniero
Álex Quintanilla (Bilbao 1990), lleva 32 años yendo y viniendo de su querido Bilbao. A los pocos meses de nacer en la clínica bilbaina de San Francisco Javier, sus aitas Fernando y Teresa se lo llevaron a Málaga. Con seis años, y tras pasar por ciudades como Málaga, Sevilla y Elche, regresó a Bilbao. Estudió primaria en el Colegio Nuestra Señora Del Pilar, y bachillerato en el Instituto De Ciencias de la Educación (ICE) en Deusto.
martes, 22 de marzo de 2022
Entreno de Humanismo y Vitalidad. Jaime Lafita, DalecandELA
Fuente: Canal YouTube Athletic Club
Jaime Lafita, de la asociación DalecandELA, comparte con los jugadores del Athletic su inspiradora actitud a raíz de que fuera diagnosticado de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) en 2016.
miércoles, 2 de febrero de 2022
“Llevo el Botxo en el corazón”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Febrero de 2022 del periodico Bilbao
Recuerda una vida muy familiar, creció rodeado del ambiente de la Iglesia Adventista en Huertas de la Villa a donde sus padres le llevaron siendo un niño y no olvida las excursiones al monte los domingos, los partidos de fútbol en la plaza Moraza y en la Salve, y sus sesiones de patinaje en el Museo. “Enfrente de la puerta de Tívoli estaba la papelería de Martina donde comprábamos los cuadernos, bolígrafos y poco más. Todavía recuerdo los olores y cuando vuelvo a Bilbao, siguen siendo los mismos”.
Los domingos disfrutaba en la plaza Nueva cambiando cromos acompañado de su padre Ángel, su objetivo era completar primero la página de su Athletic.
En 1984 se casó con Gema. Abandonaron Bilbao para instalarse en Leioa. Tres años después su empresa de materias primas para la industria le ofreció un puesto como jefe de ventas en la oficina central de Barcelona. Tras cuatro años en la ciudad Condal, en 1991 se trasladó a Elche para fundar su propia empresa, Elastoquim, desde donde suministra en España y Portugal peróxidos orgánicos, sistemas de poliuretano, pastas colorantes… entre otros productos.
Cuando vuelve a Bilbao le gusta alojarse en el hotel Conde Duque, que le recuerda al barrio donde vivía su abuela, correr por el Campo Volantín, Arenal, puente del Arenal y muelle de Ripa hasta el Guggenheim y luego tomar unos pintxos con algún amigo en Ledesma o en Pozas.
Ángel tampoco perdona el café con leche en Urrestarazu con su bollo de mantequilla, el pastel de arroz o un buen milhojas.
“Esa idea del Bilbao enorme, eje del planeta, orgulloso de sus constumbres, pero a la vez, pequeño y manejable, el Botxo, me fascina. Aunque lleves mucho tiempo fuera y hayas echado raíces en otro lugar, al volver, sigue siendo tu Bilbao. Lo básico sigue ahí pero la evolución de la ciudad ha sido impresionante. Cuando hablo con gente de cualquier lugar que ha visitado Bilbao, hablan maravillas así que, si estábamos orgullosos cuando era gris y “feo”, ahora, mucho más. Cuando yo salí de Bilbao los foráneos se podían contar con los dedos de las manos y ahora es un porcentaje alto de la población, pero lo que percibo es que la ciudad los ha asimilado y son unos bilbainos más. Esto habla mucho y bien del carácter del bilbaino. Cuando alguien me pregunta donde vivo, obviamente digo que en Elche, pero seguido va “pero soy de Bilbao. ¡¡Ahivalahostia!!”.
Otra de sus pasiones es el Athletic. “En Bilbao hemos mamado todos el fútbol y el bacalao no solo se come sino que se celebra y se grita. Cuando el Athletic marca no son goles, son bacalaos. Recuerdo que me emocionaba cuando pasaba por mi barrio el camión de patatas Iribar y mi madre me quitaba la radio de debajo de la almohada porque me dormía escuchando el partido, o las noticias de nuestro equipo. Recuerdo lo que lloré el día de la final de la UEFA contra la Juventus y lo que celebramos las ligas y copas con Javi Clemente”.
En la temporada 98-99 fui a Turín para ver el partido con la Juve. “Empate a uno con gol de Julen y partidazo. Los italianos en la grada estaban impresionados. Fui al hotel de concentración y Luis Fernández me firmó la camiseta del centenario”.
Sus dos hijas Eider e Iraia aman la tierra de su padre, Ángel siempre les transmitió su pasión. “Mi padre, cuando va a Bilbao, se coloca la txapela aunque sea verano y en Elche, cada día ve el Teleberri”.
Reconoce que la vuelta no es sencilla pero “los bilbainos en la diáspora llevamos el botxo en el corazón y, donde estemos, somos de Bilbao. ¡¡Ahivalahostia!!
Ángel Duo Ahedo, CEO & Founder de Elastoquim
Ángel Duo Ahedo nació en Bilbao en el año 1962. Se crió, junto a sus otros tres hermanos, María Pilar, Ernesto y Roberto en Ciudad Jardín. Inició sus estudios en las escuelas de Tívoli, de allí pasó al Colegio Trueba y terminó la secundaria a unos cuantos kilómetros de Bilbao, interno en el Colegio Adventista de Sagunto. Este internado, reconoce, “me sirvió para formarme como persona”.
jueves, 6 de enero de 2022
“Mi corazón es cien por cien bilbaino”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Enero de 2022 del periodico Bilbao
En 1997 se licenció en Derecho Jurídico y se marchó a Londres para perfeccionar su inglés y realizar prácticas en el despacho Jonh Sinch & Co. Cinco meses le bastaron a Ander para darse cuenta de que lo suyo no era la abogacía. Decidió reciclarse profesionalmente y se matriculó en el IE Business School de Madrid para hacer un Máster en Dirección Comercial, Marketing y Comunicación. El mismo año que terminó el Máster, 1999, entró en el departamento de Marketing de Telefónica, empresa en la que continua y en la que desde 2005 es el director de Patrocinios y eSports.
Veintitrés años en Madrid, feliz, pero veintitrés años alejado de su Bilbao, y sobre todo, de su Athletic. “De mi trabajo solo puedo tener buenas palabras. Me ha permitido conocer gente con unos proyectos increíbles y he trabajado por todo el mundo”.
Ander viene menos de lo que desearía a Bilbao. Su trabajo de patrocinio deportivo le bloquea muchos de los fines de semana, pero siempre que puede aterriza en su Botxo. Lo que nunca perdona, ni perdonará, es seguir realizando lo que él considera el día más feliz del año y su rebautismo anual de su bilbainismo. Llegar en agosto a Sopelana, darse su primer baño, picar algo en El Peñón y terminar en la cervecera. Otra de sus obligaciones es subir el día 15 de agosto junto a sus hijos a la Virgen de Begoña. “He inculcado a mis hijos el amor por Bilbao, el Athletic y por la Virgen de Begoña”.
Reconoce que cuando vuelve a casa va como “un pollo sin cabeza” por el ansia de disfrutar de todo y de todos. Sagrada y obligatoria es su ruta por la Ría hasta Las Arenas. Recordar lo que conoció, lo que ve ahora, e ir explicándoselo a sus hijos. Tampoco perdona su visita al restaurante Coppola, unos pintxos por la calle Diputación, el de atún con guindilla es su favorito, y si viene con alguien de fuera se lo lleva al EME para que entienda todo lo que significa su ciudad.
De Bilbao le gusta todo. Su centro, su color, su estilo, pasear por el Euskalduna, Guggenheim, Ayuntamiento… y ve con orgullo la transformación de la ciudad, “todos sabemos como era Bilbao en 1980 o 1990 y lo que es hoy. Veo sus paseos, sus jardines, museos, la Uni de Deusto, extranjeros por todas partes… que te hablen de Bilbao allá por donde vayas fuera del Botxo es un orgullo. Me sigue sorprendiendo el respeto y cariño que recibo siempre, cuando digo que soy de Bilbao”. Y esto lo dice un bilbaino que en todas sus conferencias, charlas y cursos en universidades o en escuelas de negocios coloca una foto del Athletic para, poco después, decirles de donde es.
“No podría definirte lo que significa el Athletic para mí”, comenta Ander que aún conserva la manta del club rojiblanco que le regalaron sus padres cuando se fue a Madrid. “Mis hijos nacieron en Madrid, y son más del Athletic que la Gabarra”. Recuerda como en un cumpleaños de su hijo Javier, su regalo fue sacarle del colegio, llegar a San Mamés para ver al Athletic ganarle al Manchester y volver seguido a Madrid. “Fue maravilloso”. Otro día a su hijo Jaime le enseñó la clínica donde nació en Madrid a lo que su hijo le contestó: “¿Pero yo no he nacido en San Mamés?”
Ander continua en Madrid, consciente de su dificultad para volver en corto plazo a Bilbao, pero disfrutando de su cuadrilla bilbaina en Madrid que básicamente es la cuadrilla del colegio Agustinos que por motivos profesionales también aterrizaron allí.
Estas pasadas navidades disfrutó junto a sus padres y amigos bilbainos de un concierto en Majadahonda de bilbainadas. Se ríe Ander, uno de nuestros mayores embajadores que transmite su felicidad y su bilbainismo a todos los que estén a su alrededor. ¡No cambies nunca Ander!
Ander Pérez Fernández-Sayar director de Patrocinios y eSports de Telefónica
Ander Pérez Fernández-Sayar, nació el 28 de junio de 1972 en la Clínica Guimón de Bilbao. Hijo de José Ramón y Maribel, le tocó ocupar el último lugar de los cinco hermanos. Primero llegaron Natalia, José Ramón, Margarita y Amaia. Ander recuerda sus inicios escolares en Agustinos, primero en Neguri, después en Loiu y de su último año realizando el COU en el instituto de Getxo. Ander recuerda aquellos maravillosos años con la cuadrilla los viernes en Pozas, los sábados en Romo y después en Algorta una vez comenzados los estudios de Derecho en la Universidad de Deusto. De aquellos años, “lo único que no echo de menos es la lluvia”.
viernes, 3 de diciembre de 2021
“Soy del Athletic y mis hijos también”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Diciembre de 2021 del periodico Bilbao
Hay cosas que se llevan dentro, y Txus Vidorreta muy pronto descubrió que además de jugar, le entusiasmaba entrenar y con catorce años dirigió dos partidos para cubrir la ausencia del entrenador Jesús Ituiño, que también entrenaba al Patronato y, un año después, se responsabilizó de un equipo premini que hasta entonces entrenaba Mikel Nieto.
Tras seis temporadas curtiéndose como entrenador de Maristas pasó al Caja Bilbao donde comenzó de monitor de la escuela de baloncesto y ayudante del equipo juvenil. Equipo que compatibilizó durante tres años con su labor de entrenador del conjunto femenino de la UPV/EHU. Cuatro años después ascendió a entrenar al cadete.
Terminada la temporada, recibió la propuesta de ser entrenador ayudante del primer equipo del Caja Bilbao junto a Juan Llaneza, oferta a la que Txus no dudó un instante. A partir de aquí comienza la carrera excepcional de este bilbaino por las canchas de baloncesto. En 1994, con tan solo veintisiete años, consigue el ascenso a la máxima categoría del baloncesto nacional como entrenador del Caja Bilbao en el que continuará hasta su desaparición.
Optimista, y siempre mirando hacia adelante, Vidorreta pone rumbo a Canarias para entrenar a La Palma donde sus éxitos le hacen volver a casa en 2001 para intentar ascender y consolidar al Bilbao Basket, objetivo que consiguió en 2004.
Txus Vidorreta permaneció en el equipo bilbaino hasta 2010, año que comenzó su carrera por otros clubes de la ACB. Dos temporadas, hasta 2012, en el C.B. Lucentum Alicante, tres, hasta el 2015, en el Estudiantes de Madrid, dos, hasta 2017, en el C.B. de Canarias, una temporada 2017 - 2018 en el Valencia Basket y desde la temporada 2018 en el Lenovo Tenerife.
Más de 566 partidos le avalan como entrenador en la ACB, 279 victorias y 287 derrotas. Durante la temporada 2020-2021, treinta victorias que corresponden a un 73,2 %, datos y números que encantan a los amantes del baloncesto.
En 2015 es nombrado ayudante de Sergio Scariolo en la selección nacional consiguiendo el Europeo jugado en Berlín (Alemania) y la medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en Brasil. Este bilbaino fue nombrado mejor entrenador de la fase regular en 2017.
Txus es un enamorado de Bilbao, una ciudad que “tiene muchos sitios donde disfrutar”. Su barrio preferido es Indautxu, y su calle García Rivero donde se acuerda de El Okela, El Huevo Frito, el Huevo Berria y las buenas gildas de El Despacho. No se olvida tampoco de donde quiere ir a comer, el Eguiluz en la calle del Perro con su cocina casera, el txuleton del Goizeko Izarra, la merluza frita del Indusi, el ambiente de Ledesma y del Bilbao Berria en particular, la amabilidad y el toque personal de Rober en el Aizari, de los cocineros como Fernando Canales del Etxanobe, del Bascook de Aitor Elizegi, del Zortziko de Daniel García, pero la boca se le hace agua y en el estómago suenan ruidos al volver a pensar en el quisquillón frito, las antxoas con pimientos de Gernika, un buen plato de jamón y lomo, los garbanzos con bogavante, las cigalas y el pescado a la plancha de su querido Kate Zaharra.
Casado con Sonia, es aita de tres hijos que pasean la camiseta rojiblanca con orgullo por Tenerife. “Soy del Athletic y mis hijos también”, recalca.
Ahora Txus está viviendo momentos duros por lo que está ocurriendo en La Palma. Recuerda sus años allí y los amigos que hizo durante ese tiempo.
Txus Vidorreta, entrenador de baloncesto
Jesús Vidorreta Gómez, más conocido como Txus Vidorreta, nació el 20 de junio de 1966, por supuesto, en Bilbao. Comenzó sus estudios en El Salvador-Maristas donde pronto se inició en el deporte de las canastas. Buena culpa de lo que es ahora Txus se lo debe a Jesús Ituiño y al Hermano Esteban que le propusieron jugar en el equipo del colegio. No fue difícil para Vidorreta jugar en el equipo. El grupo de amigos que se pasaba horas jugando en el patio, pasó de forma natural a jugar en el conjunto entrenado por Ignacio Platero.
miércoles, 3 de noviembre de 2021
“Tengo el corazón rojiblanco”
Artículo publicado por Tomás Ondarra en el número de Noviembre de 2021 del periodico Bilbao
Esta bilbaina comenzó su vida profesional en Deloitte. Gracias a una amiga que trabajaba en una agencia de selección de empleo se presentó al puesto que ofrecia la empresa con sede en Suecia, y que se dedica a la fabricación y venta minorista de muebles, colchones, electrodomésticos y objetos para el hogar.
En 2004 aterrizó en Barakaldo como responsable de Administración de la tienda que allí tiene la firma, en 2006 le nombraron subdirectora y unos años más tarde directora del mismo centro. En 2011 y con 36 años, Belén Frau fue nombrada directora general de España, siendo la primera mujer en ocupar este cargo. Durante cuatro años fue directora general de Italia y desde Italia a viajó a Suecia para desempeñar el puesto de subdirectora de Operaciones de Ikea Retail.
Frau está casada y tiene tres hijos; Diego, María y Mikel, con quienes vive desde hace unos años en Copenhague (Dinamarca). Aunque para trabajar se desplaza todos los días en coche hasta Älmhult (Suecia) donde se encuentra la central de IKEA. A pesar de los años y la distancia, Belén echa de menos Bilbao. Está contenta por vivir en una ciudad tan segura como Copenhague y orgullosa de que sus movimientos de trabajo hayan servido para que sus hijos hablen inglés, italiano y un poquito de danés y alemán. Aun así eso no le impide echar de menos su tierra. “Son más de diecisiete años fuera pero nunca hemos perdido nuestros orígenes”. Es más, cree que la distancia ha potenciado su bilbainismo.
En cuanto pueden, Mikel (su marido) y Belén se escapan a Bilbao para que sus tres hijos no pierdan sus raíces, sepan dónde se encuentra su casa y sean conscientes de cuáles son sus orígenes.
Como no podía ser de otra manera, esta bilbaina se considera del Athletic a muerte. Sufridora en la distancia, el corazón de la familia es rojiblanco. Los días de partido sacan sus camisetas y banderas para ver y animar a su equipo.
Belén Frau echa de menos, sobre todo, a la familia, pero también a la cuadrilla, a sus amigos, y tomar con ellos unos potes y unos buenos pintxos.
Consciente de la gran oportunidad que le ha dado su empresa de vivir en distintos países y enriquecer así su vida personal y familiar, no ha dejado atrás su gran afición de viajar. A pesar de tener que moverse mucho por trabajo, le encanta explorar mundo y la gastronomía, de la que piensa que a través de ella se conocen las culturas.
De Belén Frau comentan sus compañeros más cercanos que es encantadora, siempre con la sonrisa en la cara, constructiva y siempre retando a hacer las cosas mejor. Una de sus cualidades más destacada es su cercanía, su humanidad y detallista como pocas personas lo puedan ser.
La nueva directora de Comunicación mundial de Ikea, considera que “la comunicación es el medio por el cual se cimenta el liderazgo y se construyen equipos. Y en comunicación incluyo tanto saber explicar con claridad las ideas para convencer y motivar como saber escuchar a mi gente y entender sus necesidades”.
Frau, que el pasado mes de mayo recibió el premio DEIA Top Talent Empresarial 2021, no sabe cuando regresará al Botxo. Es consciente de lo que tira la tierra, la familia, mantiene su casa en Bilbao, pero no puede poner a día de hoy fecha para su regreso, pero Belén sabe que volverá, más pronto, o más tarde, pero tiene claro que volverá a Bilbao, a su casa.
Belén Frau, directora de Comunicación mundial de Ikea
LA bilbaina Belén Frau ha sido nombrada directora de Comunicación mundial de Ikea, puesto que comenzará a desarrollar desde el 1 de noviembre. De este modo, Frau pasa a formar parte del Comité de Dirección mundial del Grupo Ingka, puesto al que llega desde la Subdirección de Operaciones de Ikea Retail en Suecia.
domingo, 17 de octubre de 2021
❤️🤍 Miriam Martínez & San Mamés | Subcampeona paralímpica Tokyo 2020
Fuente: Canal YouTube Athletic Club
Miriam Martínez ganó la medalla de plata en lanzamiento de peso en los Juegos Paralímpicos de Tokyo. Quiso dedicar su triunfo al Athletic y a San Mamés, piezas muy importantes en su recuperación y en su amor por el deporte tras sufrir un derrame cerebral.
viernes, 3 de septiembre de 2021
Miriam Martínez dedica al Athletic su plata en los Juegos Paralímpicos
Artículo publicado por Nagore Marcos en el diario Deia el 03/09/2021
Miriam Martínez ganó el pasado lunes la medalla de plata en lanzamiento de peso en los Juegos Paralímpicos de Tokio y entre sus agradecimientos, a la familia, a los amigos, a los entrenadores... se coló el Athletic. "Me disteis la vida en 2018 y hoy os dedico esta plata", escribió la atleta en sus redes sociales. Porque a pesar de ser alicantina, Martínez guarda una relación muy especial con el club rojiblanco. Un emotivo vínculo que comenzó hace tres años, cuando un derrame cerebral le dejó postrada en la UCI del hospital de Basurto.
La joven se había mudado a Bilbao por motivos laborales y fue en la capital vizcaina donde sufrió el mayor susto de su vida. Tenía 28 años y su pasión era el fútbol sala. Así que cuando se vio postrada en la cama sacó fuerzas para continuar adelante mirando por la ventana. "Desde un ventanal muy chiquitito de la UCI veía San Mamés. A mí me paraban, porque estaba tumbada, para ver el estadio y yo soñaba con poder ir. Mi madre sabe lo importante que era para mí el fútbol, entonces me trajo el chándal y la camiseta del Athletic y es lo primero que me puse. Así que desde entonces soy del Athletic", confesó la alicantina en declaraciones a la cadena Ser. De esta forma, apenas tres años después del derrame, Martínez ya es campeona de Europa y plata paralímpica en lanzamiento de peso. Dos triunfos que le gustaría celebrar en San Mamés.
"El Athletic me dio la vida", recuerda la lanzadora de peso que tiene una relación especial con el club bilbaino
Me disteis la vida en aquella Uci en 2018, hoy os dedico esta plata !!!!! @AthleticClub https://t.co/e3omaymNCz
— miri martinez rico (@miripulgui) September 2, 2021
viernes, 13 de agosto de 2021
Alberto Ginés: oro olímpico y aficionado del Athletic
Artículo publicado por Endika Río en el Mundo Deportivo el 12/08/2021
Alberto Ginés fue uno de los grandes protagonistas de los recientes Juegos de Tokyo. Se colgó el oro al mismo tiempo que entró en la historia, puesto que es el primer campeón olímpico en escalada, un deporte que se estrenaba en unos Juegos. Este cacereño de 18 años ha hecho gala de su naturalidad después del éxito y, en las últimas horas, ha sorprendido a la afición del Athletic revelando que es seguidor del conjunto rojiblanco.
Lo ha hecho de forma casual, respondiendo a un tuit de Ander Cortés, quien se encontraba junto a Ibai Llanos en París con motivos de la presentación de Messi. El caso es que Ginés ha acabado confirmando que es hincha del Athletic y, para que quedara constancia, ha publicado una fotografía suya luciendo una camiseta de la escuadra bilbaína.
El campeón de escalada en Tokyo ha colgado una fotografía en redes sociales con la camiseta del conjunto rojiblanco
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














