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lunes, 26 de junio de 2023

El Athletic homenajeará al equipo campeón de Copa de 1973

Artículo publicado en el diario Deia el 23/06/2023

Con motivo del 50 aniversario del penúltimo título copero conquistado por el conjunto rojiblanco ante el Castellón
Cuerpo técnico y plantilla del Athletic que conquistó
la Copa de 1973, con la que posan (Foto: ATHLETIC CLUB)

El Athletic homenajeará al equipo que se proclamó campeón de Copa en 1973 derrotando por 2-0 al Castellón en la final disputada en el Vicente Calderón con motivo del 50 aniversario del penúltimo título copero conquistado por el conjunto rojiblanco, que se cumplirá la próxima semana.


Según ha confirmado la entidad bilbaina, este reconocimiento se celebrará el próximo día 28, miércoles, a las 12.00 horas en San Mamés, y "contará también con la presencia de una delegación" del conjunto castellonense.

El Athletic subraya que el homenaje, además de para reconocer a los campeones, servirá también para recordar a los miembros de aquella plantilla ya fallecidos como Aranguren, Arieta, Beitia, Estéfano, Txetxu Rojo, Uriarte y Zubiaga, el entrenador, el serbio Miroslav Pavic, y los integrantes del cuerpo técnico Venancio, Biritxinaga y Perdiguero.

En aquella final disputada el 29 de junio de 1973 en el Calderón se impuso el Athletic por 2-0 con goles de Arieta II (Min. 27) y Zubiaga (Min. 54). Pavic alineó a Iribar, Sáez, Larrauri, Zubiaga (Min. 72, Aranguren), Gisasola, Rojo II, Lasa, Villar, Antón Arieta (Min. 74, Carlos), Uriarte y Rojo I.

viernes, 23 de junio de 2023

El Athletic inaugura una exposición ciclista a las puertas del Tour

Artículo publicado por Nagore Marcos en el diario Deia el 19/06/2023

A 12 días de que la ronda gala salga de San Mamés, el museo rojiblanco acoge “Athletic Club y ciclismo”, donde se exhiben fotografías, maillots y bicicletas de las gestas de corredores vascos
El Athletic inaugura una exposición ciclista a las puertas del Tour (Foto: Oskar González)

Faltan 12 días para que el Tour de Francia dé su pistoletazo de salida en Bilbao. La Grand Dèpart tendrá lugar en San Mamés el próximo 1 de julio cuando, por unas horas, La Catedral dejará de rezar a Pichichi para hacerlo a Eddy Merckx. Sin embargo, el ciclismo ya se ha hecho un hueco en el estadio rojiblanco porque, dentro del marco de su 125 aniversario y aprovechando la llegada del mejor pelotón del mundo, el Athletic inauguró la exposición “Athletic Club y ciclismo”. “Queríamos alinearnos con el gran evento del año y lo hemos hecho con un homenaje a la sección ciclista del club, que compitió con corredores laureados por las carreteras vascas. Además, el Athletic y el ciclismo vasco comparten valores de pertenencia e identidad y también están conectados por su afición, que es leal y le acompaña allá por donde va”, dijo Igor San Román, directivo del club vizcaino. Y es que cabe destacar que entre 1924 y 1929, el Athletic tuvo una sección ciclista que participó en algunos campeonatos estatales y que pudo contar en sus filas con Federico Ezquerra, que después correría en cuatro Tours, llevándose incluso una victoria de etapa.

“Que el Tour salga de Bilbao nos sirve de excusa para hablar de la vinculación que ha tenido el Athletic con el ciclismo. Porque de todos es sabido la gran afición que hay aquí por este deporte, pero pocos saben que esa afición comenzó hace más de 150 años”, explicó Asier Arrate, director del Museo del Athletic. Por ello, para poner en valor esos inicios y hacer un paseo por las efemérides más destacadas del ciclismo vasco hasta la actualidad, hasta la llegada del Tour, esta exposición se abrió al público. “Es emocionante ver la esencia, las semillas que se plantaron entonces para que el ciclismo sea lo que es ahora”, expuso Igor Antón. El corredor vizcaino quedó prendado de materiales inéditos o muy pocas veces vistos como la bicicleta de Jesús Loroño de 1957, esa con la que quedó quinto en la Grande Bouclé, una Orbea de la década de los 30 o la cabra con la que Joane Somarriba ganó el Mundial Contrarreloj de 2003.

Así, nombres como el de la tres veces ganadora de Tour, Roberto Laiseka, Marino Lejarreta o Haimar Zubeldia no quisieron perderse la inauguración. Sin embargo, el tema de conversación, como no pudo ser de otra forma, fue la inminente llegada del Tour. “Somos afortunados de que la carrera pase por la puerta de nuestra casa. Ya queda poco, ya está empezando el corazón a bombear, pero tenemos que dar el do de pecho. Vamos a conseguir que la gente se fije que aquí somos especiales, no mejores; pero sí diferentes. Tenemos que dar el ejemplo de que aquí se respira y se vive el ciclismo”, dice Antón.

Y Lejarreta coincidió con él: “Fuera nos ven como una afición volcada. Sobre todo los ciclistas están deseando siempre venir aquí porque se llevan un buen recuerdo. Aquí se valora a todos por igual, se les aplaude a los ganadores, lógicamente, pero también a los que van en el pelotón y a los que van por detrás. Se les anima a todos”. Con todo, ambos reconocen que la presencia del Tour en las carreteras vascas es “una fortuna” que esperan que acerque este deporte a la población y, sobre todo a los niños. Al futuro. “Esperemos que se den cuenta de que el ciclismo es un deporte espectacular y que eso repercuta en un poco de impulso porque hace mucha falta”, concluyó Antón.

Kike Peinado entrevista a Mikel San José

Fuente: Canal YouTube Relevo


domingo, 4 de junio de 2023

Historia del Athletic Club

Fuente: Publicado por Tomás Ondarra en el número de Junio de 2023 del periodico Bilbao


Andoni Zubizarreta, cerrajero del fútbol

Artículo publicado por Javier Gamboa en el número de Junio de 2023 del periodico Bilbao

Nació en Aretxabaleta, se hizo futbolista en Vitoria-Gasteiz, eclosionó en Lezama, triunfó en Barcelona y se consagró en Valencia. A pesar de todo ese recorrido, o gracias a él, Andoni Zubizarreta es un bilbaino por los cuatro costados. Vive en El Arenal, hace la compra en el Mercado de La Ribera y pasea por el Casco Viejo
Caricatura: Asier

Su hijo Markel está encantado con Bilbao. “Aita, aquí los chavales son como yo”, suele repetirle. Y a Andoni Zubizarreta, guardameta de leyenda, le gusta. Sigue siendo el futbolista con más partidos en la historia de Primera División con 622 encuentros, todos como titular. Campeón de la Copa de Europa, de la Recopa y la Supercopa, seis veces campeón de Liga, dos de ellas con el Athletic, y tres veces campeón de Copa, en su palmarés no es necesario contar los subcampeonatos. Guarda en algún lugar su Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo. Seguramente al lado de la Orden Olímpica, la distinción más importante que otorga el Comité Olímpico Español. Todo un caballero que podría presumir de un frac con el pecho tachonado de piezas brillantes pero que disfruta caminando hasta el Mercado de la Ribera para comprobar las condecoraciones que le trae el mar.

García Rivero

En contra de lo que se podría imaginar, la relación de Andoni Zubizarreta con la Villa es muy anterior a su fichaje por los leones. “Teníamos y tenemos familia en Bilbao por parte de mi madre. Tíos y primos. Mi tía Milagros vivía en García Rivero. Su marido, Antonio Alonso, era abogado del Ayuntamiento y también organista en la iglesia de Las Mercedes de Getxo”.

No olvida el olor de la carbonería que ocupaba la lonja que hace años se transformó en el asador Indusi. El aroma del carbón subía por el portal de la casa. “Zubi” habría cumplido cinco años. Aquellas sensaciones de la carbonería se extienden al total de la urbe de finales de la década de los 60. “Una ciudad gris, oscura, con la Ría marrón. Recuerdo ir a Deusto a ver el puente abrirse para permitir el paso de los barcos; era una de las atracciones de la ciudad. Publicaban en el periódico la hora a la que cruzaban. Cuando regresaba a Aretxabaleta se lo contaba a mis amigos: ¿Sabéis que tienen un puente que se abre para que pasen los barcos?”.

La familia vivía en la plaza del pueblo: Rosario, de allí mismo, Pedro Mari, de Eskoriatza, y sus tres criaturas. Vivían en la plaza, cerca de las escuelas. Pedro Mari trabajaba en Unión Cerrajera y posteriormente en AZBE. Algún sábado, Andoni le acompañaba al taller. Una familia vinculada a las cerraduras y las puertas. El destino del pequeño Zubizarreta.

El chico jugaba al baloncesto, muy a menudo a pelota y a cualquier otro deporte. Pero, sobre todo, al fútbol. “Desde siempre, Iribar me parecía mágico. Mi padre solía comprar La Gaceta del Norte con aquellas crónicas de José María Múgica y las fotos. Creo que entre eso, leer, imaginar, oír la radio... empecé a soñar. Pero se trataba de un deseo, si no de una ensoñación infantil. Aquello ocurría en ciudades lejanas. Yo jugaba por el hecho de jugar”, evoca.

Juegos al margen, se veía como bioquímico. Una de las condiciones que puso para que el Alavés le fichase para sus juveniles fue que pudiese estudiar. “Acabé COU con muy buenas notas, era muy buen estudiante. De hecho, mi profesora de químicas, María Luisa Mongelos, insistió en que era una pena que me dedicara al fútbol”.

Los militares

En esas, fue a la mili y le fichó el Athletic. Demasiado para compatibilizar también con los estudios. “Empecé en marzo del 81, quince días después del golpe de Tejero, así que todo el día haciendo guardias. Coincidí con Patxi Bolaños. Íbamos directamente del cuartel de Mungia a Lezama. Nos quitábamos el verde en el vestuario. “Los militares” era como nos llamaban los compañeros”.

Entrenaban con Manolo Delgado, con Javier Clemente, con Iribar y, el sábado, con todo el equipo. “La verdad es que no hice buenos partidos con el Bilbao Athletic, pero era normal, casi no podíamos entrenar juntos. A pesar de eso, Clemente confió en mí”, subraya. Y el cerrajero de Aretxabaleta se hizo con la portería. “La Liga 81-82 quedamos cuartos. En la siguiente pretemporada, Clemente nos dijo que seríamos campeones”, revela. Y así fue. Pudo ver Bilbao desde la Ría, a bordo de una gabarra. “Muy emocionante. Recuerdo niños con los ojos como platos, personas mayores llorando, trabajadores saludándonos vestidos con los buzos azules y cascos blancos en la mano, las fábricas... Bilbao seguía siendo gris, duro y difícil pero, en aquel momento, era una expresión de felicidad”. Explica que el portero es un futbolista paradójico: si el partido es muy bueno para el equipo, el guardameta ha participado poco o nada y, si participa mucho, es que el partido va mal. Aunque esté solo, el arquero no dispone de tiempo real para pensar en otra cosa que no sea el propio juego, los potenciales peligros, las características del rival.

“Cuando empiezas, crees que llegará el día en que domines el juego. Pero eso no es cierto. El juego, las circunstancias, son imprevisibles. Aprendes a conocerte a ti mismo, a controlar tus nervios, a mantener las ideas claras y la serenidad. Y eso es importante. Pero cuando ya te has controlado del todo, te tienes que retirar”.

Sonríe. Y habla de Valdano. Y de Messi. Y del Club de Fútbol Monterrey de México, del que es asesor. Y vuelve a hablar de Bilbao.

Bilbao, el área de ‘Zubi’

Cuando formó parte del legendario Dream Team del Barça comprobó cómo se produce el cambio de una ciudad triste a otra diferente cuando se abre al mar y gana luz: Barcelona del 92. “Al regresar a Bilbao, nos lo recordó. Vimos otros colores. Era una ciudad más ágil, más cómoda, más vivible. También es verdad que había perdido la potencia de los barcos y la industria”, afirma Zubizarreta.

Pero agradece que todo quede a cinco minutos. Desde la ventana, ve a los turistas que llegan con sus guías, palo en alto, al Arenal. Y los grupos que pasan por el Mercado de la Ribera.

“Está muy bien, pero soy de los que piensa que el del puesto de pescado quiere vender su género, no solo que lo miren”.

miércoles, 31 de mayo de 2023

José Ángel Iribar Atezaina

Artículo publicado por Pablo Viñas en el diario Deia el (31/05/2023)

ETB preestrena en la Sala BBK el documental ‘Atezaina’, un “retrato íntimo y sentido” de un mito: José Ángel Iribar
El ídolo del mito no pudo acudir ayer a la Sala BBK. Mandó un vídeo con un mensaje en euskera. Era el azkoitiarra José Araquistáin, ganador de seis ligas y una Copa de Europa en los 60. Con un aspecto extraordinario a sus 86 años, quien fuera admirado por Iribar, subrayó que José Ángel ha sido uno de los mejores porteros que ha conocido. Una Sala BBK repleta de personalidades, deportistas y leyendas aplaudió.

Sucedió en el preestreno del documental Atezaina, realizado por FMK Filmak para ETB. “Tiene una hora de duración y consiste en una entrevista en profundidad al Txopo, hecha por Pedro Mari Goikoetxea, y una serie de testimonios de muchas personas: excompañeros, futbolistas, el bertsolari Jon Maia, Benito Lertxundi, que es muy raro que se preste, Valdano, Zubizarreta... o Sarita Estévez, perfecta y con una memoria increíble a los 98 años”, nos contó el director, Oier Plaza.


El guardameta, nacido en el caserío Makatza de Zarautz, volvió a cumplir su misión de ser ejemplar. Y se mantuvo sonriente y conversador, en pie y apoyado en una muleta ante el photocall, durante el tiempo que fue preciso para retratarse con quien se acercara.

Le saludaron los consejeros Bingen Zupiria y Gotzone Sagardui, el diputado general Unai Rementería, alcalde Juan Mari Aburto, la diputada foral Lorea Bilbao; la gerente de EITB, Ibone Bengoetxea; el director general de la Fundación BBK, Gorka Martínez; o el director general de Metro Bilbao, Eneko Arruebarrena. Del Athletic Club, el presidente, Jon Uriarte; el director de fútbol, Mikel González; el entrenador, Ernesto Valverde; los porteros Julen Agirrezabala, Alex Padilla y Aitor Iruarrizaga; los capitanes, Iker Muniain, Óscar de Marcos y Mikel Balenziaga, además de Ander Herrera, Yulema Corres, Nekane Díez, Naia Landaluze, Eunate Arraiza, Naroa Uriarte, Ane Azkona, Iñaki Williams o Jon Morcillo.

Entre las glorias rojiblancas acudieron Javier Clemente, Jabo Irureta, Jon Aspiazu, Txato Núñez, Peio Aguirreoa, Dani o Andoni Goikoetxea. Charla extensa fue la que mantuvo Iribar, antes de pasar a la platea, con el más grande de entre sus sucesores: Andoni Zubizarreta.

Asistieron deportistas destacados como Joane Somarriba, Roberto Laiseka o Marino Lejarreta; artistas como Kepa Junkera, Gari, Jon Maia o José Antonio Nielfa La Otxoa, así como el escritor Galder Reguera.

No faltaron personalidades como la directora de la Obra Social de la BBK, Nora Sarasola; la directora foral de Cultura, Begoña Ibarra, y el de Deporte, Carlos Sergio Atxotegi; el director de Desarrollo de Negocio de DEIA, Ibon Mujika; el director general de grupo ALSE, Jon Ander Elorriaga; o el product manager de Onduline, Unai Tamayo. Y, claro, la extensa familia de Iribar.

Alguien dijo que en Bizkaia existen dos árboles sagrados: el Roble de Gernika y el Txopo de San Mamés. Ayer volvió a comprobarse.

martes, 30 de mayo de 2023

El otro penalti de Guruceta

Fuente: Boletín del partido Athletic Club - Elche CF (28/05/2023)

En 1970 el malogrado árbitro gipuzkoano fue detenido por orden del alcalde de Elche por pitar una pena máxima a favor del Athletic
El 6 de junio de 1970 quedó grabado en la historia del fútbol español como el día del Penalti de Guruceta. En los cuartos de final de Copa entre el Real Madrid y el Barcelona en el Camp Nou, Emilio Guruceta, árbitro internacional, sancionó con un penalti al club catalán por un derribo de Rifé a Velázquez a un metro fuera del área. Aquella decisión acompañó en todo momento al colegiado hasta su muerte en un fatal accidente de tráfico en 1987. Guruceta acudía desde Elche, donde tenía su domicilio, a Iruñea para pitar el partido de Copa Osasuna-Real Madrid y a la altura de Fraga (Huesca) dejó la vida en la carretera, él y su juez de línea Eduardo Vidal. En su memoria, cada temporada se le concede al mejor árbitro un premio que lleva su nombre, el Trofeo Guruceta.

Unos meses antes, otro penalti señalado por el donostiarra, en esta ocasión a favor del Athletic, también tuvo su repercusión. En la vigésima jornada, los pupilos de Ronnie Allen visitaban Altabix, estadio del club ilicitano, el 25 de enero de 1970. Guruceta decretó penalti a favor de los leones por una entrada sobre Uriarte dentro del área y posteriormente lo convirtió el propio Fidel. El choque concluyó con ese 0-1 que les otorgaba el liderato provisional a los rojiblancos, pero al acabar el encuentro, por orden del alcalde de Elche, Guruceta fue detenido “por alteración del orden público”. El discutible penalti fue uno de los motivos para que aquel alcalde ordenara su arresto.

Fue una temporada brillante para el Athletic, en la que Jose Angel Iribar se hizo acreedor al Trofeo Zamora al encajar 20 goles en 30 partidos y el equipo quedó subcampeón de Liga, tras ser superado por el Atlético de Madrid de Marcel Domingo por solo un punto. Los leones afrontaban aquella campaña con la vitola de ser el último campeón de Copa después de vencer precisamente al Elche en la final, con tanto de Arieta II.

Resumen Jor. 37: Athletic Club - Elche CF

Fuente: Canal YouTube Athletic Club