Al boxeador de Morga, gran aficionado del Athletic, le pillarán las finales en la recta final de la preparación para su siguiente combate: "Siempre les apoyo; y si pierden, más"
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viernes, 12 de marzo de 2021
Kerman Lejarraga, dos copas del Athletic en capilla
Artículo publicado por Igor G. Vico en el diario Deia el 12/03/2021
A Kerman Lejarraga (Morga, 1992) le late el corazón rojiblanco debajo de un amasijo de músculos, fibra, potencia, amabilidad, humildad y buen humor. Se encuentra en mitad de la preparación para una nueva cita en el ensogado de pago y los ojos le brillan de pensar en lo que está por venir. Lamentablemente, y debido a la pandemia del coronavirus, las fechas de la velada prevista en marzo bailaron. En principio, iba a saltar a la lona el 26 de marzo en Barcelona, dentro de una cita de lujo en la que también iban a pelear Andoni Gago –pondrá en juego su Campeonato de Europa del peso pluma–, Sandor Martín –que también defenderá su cinturón europeo– y Sergio García –cuatro veces campeón de Europa superwélter–. Debido a las restricciones con los viajes de los púgiles británicos, la operadora Matchroom, una de las más prestigiosas del mundo, optó por esperar un mes más para solucionarlo. De este modo, la empresa trasladó el cartel completo al 23 de abril. "Me hacen un putadón", desliza entre risas El Revólver. Las finales del Athletic están fechadas para el 3 (Real Sociedad) y el 17 de abril (Barcelona); por entonces, y debido a la dureza de la preparación en el boxeo –pelea con la báscula, tensión anterior al combate, últimos preparativos físicos y técnicos...–, Lejarraga estará en capilla. "Yo quería ver las finales desde casa con mi familia y la compañía de los colegas, comiendo bien y bebiendo algo. Lo ideal habría sido pelear en marzo", reflexiona el boxeador de MGZ Promotions, quien apostilla que "era un planazo".
La vida del púgil es de puro sacrificio. Son titanes disfrazados de carne y hueso. "En las semifinales de 2020 me pasó lo mismo", determina.
Desde el gol decisivo de Yuri Berchice en Los Cármenes ha llovido mucho. La final ante la Real Sociedad se vio frenada por la pandemia y el derbi vasco quedó en agua de borrajas. Ha habido que esperar un año. Entretanto, la llegada de Marcelino García Toral –"como entrenador está haciendo las cosas muy bien", añade Lejarraga– y el buen desempeño de los rojiblancos desembocó en sumar presencia en la de 2021. "Los jugadores se han ganado con su sudor y de forma merecida estar en dos finales en menos de quince días. Me alegro un montón por ellos, porque se lo merecen", explica Lejarraga. No pierde la sonrisa.
Y, en esta tesitura, Lejarraga es ambicioso. "Creo sinceramente que vamos a ganar las dos", concreta mientras se encinta las manos. "Haciendo las cosas como se están haciendo, pueden salir victoriosos ante la Real y el Barça. Los jugadores están completando una temporada como la copa de un pino", cuenta. Además, cuestionado sobre los resultados de ambos encuentros, el boxeador se moja: "Contra la Real será un 2-0, mientras que podemos ganar al Barcelona por 2-1. ¿Goleadores? Espero que marquen Muniain, Berenguer, Williams y Yuri". Es el momento de soñar en rojiblanco y disfrutar de un mes de diversión. Eso sí, cuando se le pregunta sobre cuál es la cita que más le motiva, no tiene dudas: la primera. "Voy a ser sincero: prefiero ganar a la Real Sociedad. Soy de Morga, de Bilbao, vizcaino y lo siento así. Estoy seguro que los de Donostia pensarían lo mismo", analiza el púgil, que confirma que la competencia sana con el vecino es algo bonito. "Es mejor la rivalidad con el de cerca que con el de lejos. De todas formas, quiero ganar los dos partidos y así poder entrar en Europa League la próxima campaña", especifica El Revólver de Morga.
Eso sí, debido a la pandemia, la celebración quedaría aparcada. "No habrá, pero para todo hay tiempo. Primero, tienen que ganar; después, que disfruten con los suyos y con la afición", remarca Lejarraga.
"ELLOS ME APOYAN Y YO, A ELLOS"
"El Athletic es mi equipo desde la infancia. Tengo la suerte de haber coincidido con muchos de los jugadores y son personas muy cercanas. Hablo de gente como Yuri, Peru Nolaskoain, Iñaki Williams, Unai López o Unai Nuñez, que han acudido a varias de mis veladas. Ellos me apoyan cuando salgo a pelear y yo, también a ellos. Y cuando pierden, más aún", afirma Kerman Lejarraga.
No en vano, tal y como recuerda, jugadores como Williams llevan acudiendo a sus combates desde hace "mucho tiempo". "A Iñaki le reconocí en la velada en la que peleé con Javier García Roche en La Casilla. Estaba en primera fila", recuerda el boxeador. Eso fue en octubre de 2015. El Rey Chatarrero sucumbió entonces en el noveno asalto. El catalán aguantó los dos primeros, aunque empezó a menguar a partir del tercero. "Me he roto las manos para ganarle", dijo el de Morga tras el K.O. Apenas unos meses antes, el delantero bilbaino había marcado el único gol al Barça en la final de Copa de 2015. Trayectorias cruzadas. Corazones rojiblancos.
jueves, 11 de marzo de 2021
lunes, 8 de marzo de 2021
Nuevo libro rojiblanco
Título: ATHLETICPEDIA. Historia del Athletic Club en datos visuales: La historia del Athletic Club en datos visuales
Autor: Álvarez Roger (Autor), Castro David (Autor), Ranedo Carlos (Autor), David Castro Santamaría (Ilustrador)
Editorial: El Gallo de Oro
Sinopsis:
Los jugadores con más partidos. Los máximos goleadores.Todos los porteros de la historia. Y los entrenadores. La trayectoria del equipo en la historia de La Liga, la Copa y la Supercopa. El Athletic Club en Europa, con todos los goles, goleadas y rivales. Los jugadores que solo jugaron un partido y los que marcaron el día de su debut. La alineación más repetida, el 11 más joven y el más veterano. Todos los hat-tricks. Y los pókers de goles. Y los repókers. Y el día que Gainza metió 8 goles. Los goles de penalti, de falta y de cabeza. El equipo femenino, sus jugadoras y máximas goleadoras. Los derbis, los partidos más míticos y las camisetas más curiosas. El Athletic Club en Mundiales y Eurocopas y todos los jugadores internacionales. Los hermanos que jugaron juntos. Los padres y los hijos. Un abuelo y su nieto.
domingo, 7 de marzo de 2021
viernes, 5 de marzo de 2021
Resumen Semifinal Copa del Rey (Vuelta): Levante UD - Athletic Club
Fuente: Canal YouTube Athletic Club
martes, 2 de marzo de 2021
Ramón Mandiola, ‘Monchín’
Artículo publicado por José Mari Amantes en el número de Marzo de 2021 del periodico Bilbao
La vida de este botxero de pro estuvo vinculada a la del propio Athletic ya desde su nacimiento, un 15 de septiembre de 1898, coincidiendo con el año de fundación del club rojiblanco. Tras graduarse en la Escuela Superior de Comercio de Bilbao, en 1918, se hizo cargo de la dirección comercial de unos conocidos talleres industriales en la localidad de Orio. Pero su auténtica vocación era bien distinta y pronto se incorporó a las tareas periodísticas, fundamentalmente en su vertiente deportiva. Sus primeros pasos los dio en la redacción del diario El Pueblo Vasco, donde permaneció entre 1924 y 1939. Tras un breve período colaborando con el recién fundado diario Hierro, en 1944 se reincorpora a su anterior empresa, ahora con la cabecera El Correo Español-El Pueblo Vasco, donde dirige la redacción deportiva hasta su jubilación, en 1969. Además, en su currículo profesional, puede presumir de haber sido cofundador de diarios como La Hoja del Lunes de Bilbao, en 1931, y dirigir revistas como Avante o Vizcaya Turística. Su compromiso con la profesión le llevó a ejercer la presidencia de la Asociación de Prensa de Bilbao, a cuyo término fue nombrado por sus propios compañeros como “presidente de honor” de la misma, quizá el más entrañable de los muchos premios y galardones con que reconocieron su trabajo.
“Monchín” era el santo y seña inconfundible de un periodista de raza, apasionado por los asuntos deportivos. Empezó, allá por los felices años veinte del pasado siglo, escribiendo crónicas futbolísticas que simultaneaba con las de pelota, atletismo, boxeo y ciclismo. En este último deporte fue uno de los protagonistas de excepción de la organización de la primera carrera ciclista importante tras la Guerra Civil, promovida desde el diario Hierro (a cuya redacción deportiva pertenecía) a finales de 1939. Hablamos del Circuito del Norte de España, preludio de la posterior Vuelta Ciclista a España. Lo leo en un artículo firmado por él mismo en diciembre de 1968, donde relata los avatares de tan destacado evento, teniendo en cuenta las circunstancias por las que atravesaba el país, con aquellas carreteras maltrechas, escasez de combustible y recursos justos para llevar a cabo esa prueba a través de siete provincias. Pero la tenacidad de organizadores y participantes hizo que fuera todo un éxito. Por otra parte, Mandiola participó –junto a personajes bilbainos de la talla de Julián Echevarría “Camarón”– en la puesta en marcha de iniciativas tan ocurrentes y solidarias como la del Circo Amateur del Club Deportivo, entidad a la que estuvo muy vinculado.
Aunque su auténtica pasión, tanto personal como profesional, estaba centrada en el Athletic. Escribió miles de crónicas, a razón de una diaria, dedicadas a su equipo del alma. Pero ese fervor no le impedía ser riguroso en sus juicios, hasta el punto de que, según cuentan sus nietos Ramón y Patrick, le costó más de un disgusto. Como aquella ocasión en la que criticó duramente a un conocido jugador rojiblanco quien, dolido por el comentario, se personó en la redacción y le propinó un buen guantazo; tal era la importancia que daban a sus opiniones. Asimismo, según leo en las crónicas de aquellos años, “coincidiendo con su jubilación, una desgraciada y lamentable actitud de la directiva del club en aquella época le hizo no volver a pisar San Mamés”. Pero esos injustos desaires no le impidieron seguir siendo un fiel athleticzale. No en vano fue el propio Mandiola quien, allá por los años 40, había acuñado la ya célebre frase: “La final de Copa es un partido de fútbol que se juega todos los años entre el Athletic… y otro equipo”. Lo recordaba él mismo en un emotivo artículo titulado Llegar a la final, publicado en mayo de 1966 en El Correo. Esta sentencia, junto a su autor, tuvo tanta resonancia que incluso formó parte del envase de unos azucarillos que Café Baqué dedicó al Athletic. En 1979, dentro de la popular colección Temas Vizcainos que editaba la Caja de Ahorros Vizcaína, se publica Casi un siglo de fútbol, toda una referencia escrita sobre la historia y la importancia del fútbol en nuestro territorio histórico.
Enamorado de Plentzia, donde era asiduo al club Kai-Eder de esta localidad, practicaba allí innumerables aventuras pesqueras a bordo de su gasolino, el Mari Tere. Y como reflejó en su obituario otro gran periodista, José María Múgica: “‘Monchín’ se nos fue un domingo de triunfo para su Athletic. ¿Podía acaso haber sido de otra forma?”.
Repasando esa larga lista de grandes periodistas bilbainos de otro tiempo que tan buen recuerdo nos dejaron con sus ocurrentes e ingeniosos artículos, quisiera recordar la trayectoria de uno de los más brillantes cronistas de nuestro querido Athletic: Ramón Mandiola “Monchín”.
lunes, 1 de marzo de 2021
Pichichi, el primer ídolo de San Mamés
Artículo publicado por Jorge Giner en panenka.org el 01/03/2021
Al pequeño Rafael nunca le tiraron mucho los estudios. Su árbol genealógico ramificaba con el de grandes personalidades de la época de Bilbao y de todo el país. Pero aquel mundo no casaba con él. No le iba la escritura ni la filosofía, por lo que no siguió los pasos de su tío Miguel de Unamuno. Y tampoco la política. Así que el hecho de que su padre fuera alcalde de Bilbao a finales del siglo XIX no influyó en su camino. A él le iba la pelota. Solo quería la pelota. Jugar en la calle junto a su hermano mayor Raimundo y sus amigos, en unos partidillos en los que se ganó el sobrenombre de ‘Pichichi’, por ser el más menudo de todos entre los que jugaban en aquellos duelos.
Acabado el bachillerato, y con un ojo puesto siempre en el fútbol, el joven Rafael comenzó la carrera de Derecho. Bien, bien, no le fue. No aprobó ni una sola asignatura en el primer año. Por lo que la solución de su padre fue ponerlo a trabajar en el ayuntamiento, donde estuvo poco tiempo antes de irse a trabajar a la empresa metalúrgica de los hermanos Merodio; en una época en la que el bueno de Rafael ya comenzaba a despuntar en las filas del Bilbao Football Club, una especie de filial del Athletic, club en el que acabaría en 1911 y de donde no se movería hasta colgar las botas.
Cuenta la historia que ‘Pichichi’ era uno de los típicos futbolistas con mucha picaresca y pillería en su juego. Apenas llegaba al metro sesenta, aunque el tiempo haya difuminado sus centímetros y lo hayan dibujado con otras dimensiones, por lo que desde su posición habitual de delantero interior zurdo, pese a que también había días que jugaba por el costado diestro del ataque, sacaba a relucir todo tipo de artimañas para aventajar y despistar a uno defensas centrales enormes y robustos. Que si una protesta por una decisión arbitral, que si una charla para despistar a la defensa, que si fingía agotamiento para volverse el más rápido. En definitiva, era el clásico ‘pesado’ sobre el césped que, además, y sobre todo, contaba con un magnífico y muy fuerte disparo y también con una calidad técnica exquisita, con la que driblaba a un zaguero tras otro con magistral clase.
Todo esto le valió para convertirse rápidamente en uno de los futbolistas más queridos por la afición del Athletic. A lo que habría que sumar un hito histórico: ser el primero que marca un gol en San Mamés. Fue un 21 de agosto de 1913, ante el Racing de Irún, en un encuentro que acabaría en tablas en el marcador, después de que el primer invitado en casa de los ‘Leones’ consiguiera igualar el tanto inicial, y eterno, de Rafael Moreno Aranzadi. Ya era historia del Athletic, pero no era suficiente, quería más. Y consiguió mucho más. Porque a aquel gol le siguieron tres Copas en 1914, 195 y 1916 juntamente con otros tantos Campeonatos Regionales de Vizcaya en esos mismos años. Unos éxitos que no se entenderían sin la aportación goleadora de un Pichichi que dejó para los anales de la historia del fútbol español, entre muchas otras actuaciones destacables, un hat-trick en la final de Copa ante el Espanyol en 1915.
Aquellos primeros éxitos con su Athletic fueron solo el preludio para que Pichichi acabara pasando a la historia. Después de las tres Copas consecutivas, también vino una convocatoria con la selección española para los Juegos Olímpicos de Amberes en 1920, donde el combinado nacional, con Pichichi como titular en el equipo, acabó llevándose la medalla de plata al vencer a los Países Bajos (3-1) en el encuentro definitivo para lograr el segundo puesto, con Pichichi sentenciando el duelo al marcar el tercer gol español en el segundo tiempo.
Justo antes de tomar viaje hacia tierras belgas para disputar el torneo olímpico, a Pichichi le habían caído las primeras críticas por su juego en San Mamés. Su físico, casi alcanzada la treintena, ya no era el de un chavalín de apenas 20 años, y constantes eran los abucheos por parte del público bilbaíno. Lo que provocó que en 1921, con la cuarta Copa de su palmarés bajo el brazo, anunciara su retiro como futbolista para pasar a ejercer de árbitro. Se despedía de su Athletic con 83 goles en 89 encuentros y empezaba una nueva historia vestido de negro y con un silbato en la boca. Aunque esta historia duró demasiado poco. El 1 de marzo de 1922 fallecía repentinamente Rafael Moreno Aranzadi a causa de una fiebre tifoieda provocada, según dice la historia, por haber tomado ostras en mal estado.
La noticia sacudió a toda Bilbao, que salió a las calles para despedir a aquel menudo futbolista que consiguió erigirse como el primer gran ídolo de un San Mamés que en 1926 honraría su memoria colocando un busto de su rostro en el palco presidencial, y en el que, tras una visita del MTK Budapest un año más tarde, se hizo tradición que todo nuevo equipo que pisa por primera vez como visitante el estadio de los ‘Leones’ le ofrezca un ramo de flores a la figura de Pichichi, que, más allá del Athletic, también fue sempiterna en todo el fútbol español después de que el diario Marca decidiera, en los años 50, ponerle su nombre al trofeo de máximo goleador de la temporada. Un nombre único, que aparece en el diccionario futbolístico español. Un nombre eterno, que sale de la boca de cualquier futbolero, conozca o no la historia de Rafael, para honrar la memoria de aquel tipo que marcaba muchos goles en un fútbol todavía incipiente.
Rafael Moreno Aranzadi marcó 83 goles en 89 partidos con el Athletic, fue un mito en San Mamés y su nombre quedó para siempre ligado al fútbol español
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