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lunes, 31 de enero de 2022

Título en propiedad para el Athletic a costa del Real Madrid en 1916

Artículo publicado por Arkaitz Aramendia en el diario Deia el 30/01/2022

Los vizcainos golearon 4-0 a los blancos en una final de Copa marcada por el hat-trick de un excelso Félix Zubizarreta
Formación rojiblanca que derrotó al Real Madrid en el campo del
Español de Barcelona con el apoyo de los aficionados catalanes. DEIA

Después de ceder ante el Real Madrid en las finales coperas de 1905, 1906 y 1907, el Athletic se desquitó en la finalísima de la edición de 1916 con un contundente 4-0 que fulminó a los blancos y que dio el título en propiedad a los bilbainos al conquistarlo por tercera vez consecutiva.

Aquella final, resuelta por la vía del K.O en Barcelona, tuvo a Félix Zubizarreta como héroe al firmar un hat-trick que mandó a la lona al Real Madrid, que había apeado previamente al Barcelona. No tuvo que entrar en juego el Athletic en la antesala de la gran final por la polémica surgida en torno al escenario en el que debía disputarse el Campeonato Regional contra la Real Sociedad, que acabó por no presentarse a la cita después de que la Federación Norte designara Jolaseta como sede. Con la descalificación previa del Galicia, los vizcainos se plantaron en la final contra el Real Madrid, que acusó el aguacero que cayó sobre el césped poco antes del inicio del duelo.

Se aclimató mejor a las condiciones del terreno de juego la tropa de Mister Barnes, que días después del choque tuvo que regresar a Inglaterra reclamado por el Ejército de su país. Txomin Acedo abrió el marcador en el minuto 12 y Zubizarreta hizo el resto para dar el título en propiedad al Athletic a costa del Real Madrid. "Bien merecido lo tiene, que su entusiasmo por el deporte, su inmensa labor de entrenamiento y la fe con la que juega le hacen acreedor del triunfo. Hay que confesar que el fuego sagrado del fútbol se ha mantenido vivo por este equipo campeón", reseñaron las crónicas del momento.

miércoles, 26 de enero de 2022

La arenga de Juanito Astorquia que valió una Copa al Athletic en 1903

Artículo publicado por Arkaitz Aramendia en el diario Deia el 26/01/2022

El Athletic se proclamó campeón al imponerse 3-2 al Real Madrid en la final gracias a una gran remontada motivada por la proclama de Juanito Astorquia en el descanso
La formación habitual del Athletic durante el año 1903, donde se conquistó
la Copa tras ganar primero 4-0 al Espanyol y después por 3-2 ante el Real Madrid DEIA

Athletic y Real Madrid se vieron las caras por primera vez en la Copa el 8 de abril de 1903. Y lo hicieron a lo grande, en una final que se llevaron los bilbainos al imponerse 3-2 en el Hipódromo de la capital estatal ante más de 5.000 espectadores. Aquella victoria, que dio al Athletic el segundo título consecutivo en el campeonato, fue posible gracias a una gran remontada motivada por la arenga de Juanito Astorquia en el descanso, pues el Real Madrid se puso con un 0-2 a favor en el minuto 40 gracias a sendos goles de Valderretazo y Neyra.

"Por el Athletic y por Bilbao", dicen los cronistas que fue la proclama del abanderado, capitán y psicólogo del vestuario vizcaino. Y surtió efecto, dado que los goles en la segunda mitad de Cazeaux, Montejo y Alejandro De la Sota, que sería presidente de la entidad entre 1911 y 1917, dieron la vuelta al marcador y el título al Athletic en una edición que se disputó en forma de liguilla de todos contra todos con el Espanyol como tercer y último clasificado. Athletic y Real Madrid, no en vano, habían solventado previamente sus respectivos duelos ante el equipo catalán por 4-0 y 4-1, respectivamente.

La alineación bilbaina, entonces blanquiazul, estuvo formada por Alejandro Acha de portero; Amado Arana y Luis Silva en la defensa; Ansoleaga, Goiri y Cockram en el centro del campo; y Alejandro de la Sota, Montejo, Cazeaux, Evans y Astorquia, la figura más relevante de la final, en la delantera. Fue el primero de los seis títulos de Copa conquistados por el Athletic a costa del Real Madrid, rival de los leones el próximo jueves 3 de febrero en un apasionante cruce de cuartos de final a partido único en San Mamés.

martes, 25 de enero de 2022

Pongamos que hablo de Muniain

Artículo publicado por Alejandro Arroyo en panenka.org el 24/01/2022

De extremo desequilibrante a mediapunta indispensable que marca los ritmos. El viaje de Iker es el de esos futbolistas llamados a valorar los porqués de las cosas
(Foto: Imago)

En una de las muchas entrevistas que ha ido concediendo a lo largo de su carrera, el preparador físico y optometrista francés Paul Dorochenko, experto en reprogramación neuromotriz y célebre por enderezar el físico de Roger Federer en sus primeros años en el circuito profesional de tenis, argumentó que una de las seis claves para triunfar en el deporte residía en no estar adelantado biológicamente, siendo más recomendable tener un cuerpo algo más débil en edades tempranas en lugar de uno demasiado fuerte, porque de este modo se ejercita antes la mente que la fuerza. Es una idea interesante, como todo su trabajo sobre la visualización del gesto técnico y la lateralidad, que de algún modo condensa el viaje migratorio de aquellos jugadores que comienzan como extremos desequilibrantes y terminan su odisea, sin la explosividad del regate, como mediapuntas cerebrales.

Como en tantos otros contextos donde el ser humano asiste y experimenta, el aficionado al fútbol se ha empeñado en negar su propia experiencia para exigir al talento prematuro, desde el primer momento, una serie de deberes y garantías -continuidad, consistencia, templanza, concentración o compromiso- que solo y de forma rotunda se consiguen con el paso de los años. Este viaje, el del jugador que adquiere un grado de sabiduría y soberanía sobre el juego, ha ocurrido tantas veces y de forma tan parecida que debería calmar la ansiedad del más exigente cuando un jugador con un gran talento pisa baches, se pierde por el camino mientras lo busca o no responde a las exigencias que sus propias condiciones han elevado. Si añadimos a aquellos que van perdiendo condición física y facultades mientras encuentran el refugio de la experiencia y el conocimiento del juego, nos topamos con una figura realmente predecible y conocida, que se repite como un patrón contundente. Pongamos que hablo de Muniain.

Iker es el último de una inmensa lista que indudablemente seguirá extendiéndose. Sus inicios como extremo izquierdo desequilibrante, uno de aquellos que ya nacieron a pierna cambiada ante la aparición de los laterales largos, prometían un jugador marcado para el uno contra uno pero con alguna carencia en el desborde por potencia una vez dominaba el engaño, una narrativa que le dejó algo trabado tras dos roturas de ligamentos. Muniain no terminaba de representar ese papel originario y además no disponía de serie de una gran llegada al gol ni de un gran remate, aunque tuviera momentos de gran lucidez, así que lo mejor que le podía pasar era mantener la calma, saber esperar, aliarse con el tiempo y madurar hasta adoptar un rol ascendente sobre el juego, que es, como canta Rufus T. Firefly, “(…) saber donde van los patos cuando se congela el lago”.

En paralelo, su lugar dentro del proyecto del Athletic Club no puede atravesar un mejor momento. En lo referente al vestuario, tras ser el cachorro de camadas anteriores, ocupando el lugar de los veteranos para tutelar a los recién llegados, una cuestión sanguínea casi sacramental en un club como el Athletic. En lo táctico, un punto de apoyo y parada indispensable de los ritmos del equipo. San Mamés avanza firme hacia el vértigo de los hermanos Williams como horizonte al que dirigirse, por fin sin titubeos, tras varios años de dudas, donde sólo los longevos Aritz Aduriz y Raúl García sostenían el presente hasta la aparición de genes frescos. Así, la naturalidad con la que Muniain ha asumido e integrado esos dos aspectos, ha dado, a sus 30 años, con un jugador superior, apoyado en un golpeo sublime, perfeccionado tras casi 15 años de carrera, y un dominio del espacio y el ritmo que diversifica los ataques y hace del Athletic un equipo mucho más reflexivo, capaz de decirle a los suyos donde pararse en cada salida a la contra, aunque enfrente esté un equipo superior que le obligue a distanciar sus transiciones cada diez minutos.

Catalogándolo como uno de los viajes más estimulantes que existen para observar como espectador, Iker Muniain es ahora bandera de esos futbolistas llamados a valorar los porqués de las cosas que ocurren en los partidos. Como pasa con los grandes centrocampistas, cuando no dispones de una gran carrocería o el paso del tiempo te la ha arrebatado, usar el cerebro y preguntarte por qué es un gran aliado para jugar mejor al fútbol y disfrutar del juego cada minuto, como se ha atrevido a confesar Luka Modric, dejando entrever que los que se hacen mayores juegan mejor al fútbol. Pongamos que hablo de Muniain, pero podrían ser muchos otros que le enseñaron a Iker el camino antes de que sea él quien, como ahora, lo muestra a los que van llegando.

sábado, 22 de enero de 2022

Athletic Club by Aingeru Herrera

Aingeru Herrera lleva varios años desarrollando ilustraciones digitales muy apreciadas en internet. Licenciado en Publicidad colabora con empresas del sector de la moda y la gestión deportiva

Iker Muniain

viernes, 21 de enero de 2022

Athletic Club by Costhanzo

Augusto Costhanzo (Buenos Aires, 1969) es uno de los ilustradores y caricaturistas más solicitados a nivel mundial. Desde 1989, ha trabajado para grandes medios y empresas internacionales como The Wall Street Journal, L.A.Times, The Guardian, The Independent, Libération, Vanity Fair, El País... Además, colabora habitualmente con The Walt Disney Company en sus diversas aplicaciones y marcas como Star Wars, Marvel y Disney Junior. Publica sus dibujos en el periódico argentino La Nación y fue el ilustrador permanente del diario deportivo Olé durante más de una década.

Cuando todos querían ser Goliat nosotros elegimos ser David

Resumen 1/8 Copa del Rey: Athletic Club - FC Barcelona

Fuente: Canal YouTube Athletic Club