Artículo publicado por Anartz Vargas en el diario Deia el 17/09/2026
Sergio Brau, natural de Huesca y athleticzale de toda la vida, vivió uno de los momentos más especiales de su boda cuando el himno del Athletic sonó por sorpresa y comenzó a cantarlo

(Foto: Sergio Brau)
Hay bodas que se recuerdan por el vestido, por el banquete, por el baile o por la fiesta. Y hay otras en las que, de repente, suena el himno del Athletic y el novio se arranca a cantarlo delante de todos, es lo que ocurrió en la boda de Sergio Brau y Sheila Dueso. Lo que podía haber sido una celebración más acabó dejando una escena que ha recorrido las redes y que ha sorprendido incluso al propio protagonista.
Sergio, natural de Huesca y forofo del Athletic de toda la vida, es un athleticzale más pese a haber nacido lejos de Bilbao. No sabía que iba a sonar el himno, no lo había pedido ni lo había ensayado. "Lo mejor de todo es que no se me ocurre ni a mí", reconoce Sergio entre risas. La sorpresa llegó al final de la ceremonia, cuando los músicos, familiares y amigos preguntaron qué podían tocar para cerrar el acto. La respuesta fue tan sencilla como inesperada: "Ponle el himno del Athletic, que le va a encantar". Dicho y hecho. En las imágenes se escucha la reacción inmediata de Sergio al reconocer los primeros acordes y, después, sin pensárselo, empieza a cantar. "Fue totalmente automático. Todo lo que se ve es súper espontáneo porque nadie sabía que iba a sonar", explica. Tampoco Sheila, su esposa, estaba detrás de lo que estaba pasando.
Por eso la escena tiene algo especial, no hay puesta en escena ni preparación, solo un novio que acaba de casarse y que, al escuchar el himno de su equipo, reacciona como lo habría hecho cualquier otro día. Con una diferencia, que esta vez estaba en el día más importante de su vida. "En el día más importante de mi vida no podía faltar", resume Sergio emocionado.
Fuente: X @sergiobraum
Una forma de amar
Para Sergio, lo ocurrido en la boda no es una simple anécdota mas. El Athletic le acompaña desde niño, cuando su tío Fernando, su padrino, fue quien le hizo del club. "Me hizo del Athletic desde niño, fue una persona importante para mi", recuerda. En casa escuchaba los partidos y también en el bar de sus tías, donde comenzó a vivir aquella pasión que con los años se convertiría en una parte inseparable de su vida. Su relación con el club se hizo todavía más estrecha cuando llegó a Bilbao para estudiar Periodismo. Entonces dejó de ser únicamente el niño de Huesca que escuchaba los partidos a distancia. Empezó a acudir a San Mamés, a vivir el Athletic desde cerca y a relacionarse con jugadores y periodistas de aquella época. Desde entonces, asegura, el vínculo nunca ha sido algo pasajero. “Siempre he sido del Athletic, siempre he sido uno mas", explica. Pero cuando se le pregunta qué significa realmente el Athletic para él, encuentra una definición que va mucho más allá del fútbol: “Creo que es otra forma de amar”. Y añade: "Es sentimiento, pasión y cariño por un escudo”.
De Huesca a San Mamés
Sergio Brau nació en Huesca, a unos 400 kilómetros de Bilbao, pero asegura que esa distancia nunca ha sido un impedimento para vivir el Athletic con intensidad. "Evidentemente no es que sea menos", señala cuando habla de su sentimiento respecto al de un aficionado vizcaino. Porque, explica, no siente que exista una única manera de ser del Athletic. "El de Rekalde y el de Huesca son distintos, pero es el mismo sentimiento, la misma forma de amar, pero con un sabor muy diferente”. Y ahí encuentra precisamente una de las grandezas del club: que una persona de Huesca pueda encontrarse con otra de Barakaldo, Cuenca o Nueva York y tener algo inmediato que compartir. "El simple hecho de verte con algo del Athletic ya te permite hablar con la otra persona, es increible”.
Por eso aquel himno sonó con tanta naturalidad en su boda, no estaba preparado, pero encajaba perfectamente. Sergio acababa de casarse con Sheila y, sin que nadie lo hubiera planeado, el Athletic apareció en mitad de la celebración como aparece en tantas otras facetas de su vida: sin pedir permiso y formando parte de ella.